La Guardia Civil de la Comandancia de Cuenca ha detenido a dos adultos y mantiene abierta la investigación a un menor como presuntos autores de dos delitos de robo con fuerza y uno más en grado de tentativa en fincas agrícolas de Iniesta y Ledaña. La investigación arrancó durante el pasado mes de agosto tras la denuncia interpuesta por un agricultor de Iniesta, a quien le sustrajeron unos 2.000 kilos de almendra ecológica que permanecían extendidos para su secado en una parcela vallada. El posterior registro de otros dos asaltos de similares características en el término municipal de Ledaña llevó a los agentes a vincular los casos.

El incremento de la vigilancia en los caminos rurales de La Manchuela y el aviso de los vecinos de la zona permitieron a las patrullas interceptar dos furgonetas sospechosas cuando accedían de nuevo a la explotación tras romper el vallado perimetral. En el interior de ambos vehículos se hallaron diversas herramientas y pruebas que incriminaban directamente a los ocupantes en la sustracción del fruto. Los dos mayores de edad y las diligencias instruidas han pasado a disposición judicial, mientras que el instituto armado ha insistido en la utilidad de canales directos como el 062 y la aplicación Alertcops para frenar incidentes en áreas de cultivo.
La sustracción de cosechas en plena campaña representa uno de los principales focos de actuación de los dispositivos de seguridad rural en la provincia de Cuenca. El instituto armado mantiene operativos específicos contra los robos en el campo conquense, similares a los desarrollados recientemente en municipios de La Mancha como Las Pedroñeras y El Pedernoso frente a asaltos en explotaciones, o las intervenciones en Mota del Cuervo para recuperar cargamentos de aceituna. La intensificación de estos controles busca proteger la rentabilidad de las producciones agrícolas comarcales, especialmente vulnerables durante las semanas clave de recogida y secado en parcelas exteriores.

