La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Diputación Provincial han puesto en marcha una nueva edición del Plan de Apoyo Activo al Empleo con una dotación global de 4,8 millones de euros para la provincia de Cuenca, lo que posibilitará la contratación temporal de más de 500 personas desempleadas en 215 municipios conquenses. La viceconsejera de Empleo, Diálogo Social y Seguridad y Salud Laboral, Nuria Chust, ha desgranado los datos de la convocatoria durante una visita a Tarancón junto al alcalde de la localidad, José Manuel López Carrizo, y la delegada de la Junta, Marian López. En el municipio taranconero, la inversión asciende a casi 370.000 euros para formalizar 37 contratos de personas en situación vulnerable, quienes ya realizan actuaciones de acondicionamiento urbano y mantenimiento en el cementerio municipal de cara a la festividad de Todos los Santos.

Durante el encuentro, la viceconsejera ha remarcado la dimensión social de esta iniciativa autonómica —financiada en Cuenca con 2,8 millones del Ejecutivo regional y dos millones de la institución provincial— y ha valorado la tendencia del mercado laboral en la última década, periodo en el que la provincia ha recortado el desempleo un 48% con unas 8.000 personas desocupadas menos. Por su parte, el alcalde de Tarancón ha incidido en el impacto directo de estas ayudas en las familias con mayores dificultades de inserción y en la mejora de los servicios públicos locales, subrayando que la localidad ha logrado reducir su cifra de parados desde los 1.600 registrados en 2015 hasta situarse de forma estable por debajo de la barrera de los mil demandantes.
La hemeroteca de Liberal de Castilla constata que los planes extraordinarios de empleo representan una de las herramientas más estables de reactivación laboral y cohesión social en los núcleos cabecera de la provincia conquense. A través de la cofinanciación continuada entre el Gobierno autonómico y la Diputación de Cuenca, consistorios como el de Tarancón han canalizado estos programas para acometer mejoras en edificios públicos, zonas ajardinadas y viales urbanos, consolidando una vía de inserción que en sucesivas ediciones ha servido de puente hacia el empleo privado en un municipio de fuerte empuje logístico e industrial.

