La provincia de Guadalajara ha iniciado el curso escolar con la entrada en funcionamiento del nuevo IESO Nº 1 de Pioz, que arranca su actividad con cuatro aulas modulares y alrededor de setenta alumnos mientras prosiguen los trabajos de edificación de la sede definitiva. El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha desgranado este balance de infraestructuras durante la reunión mantenida este lunes, 28 de septiembre, con directores y directoras de centros en la Delegación de la Junta, donde ha detallado que este equipamiento se suma a las actuaciones en ejecución o licitación previa en Marchamalo, Cabanillas del Campo y Azuqueca de Henares, junto a un paquete de 65 obras de Reforma, Ampliación y Mejora (RAM) dotado con cerca de 1,22 millones de euros en la provincia. En el ámbito organizativo, el inicio lectivo incorpora la jornada de 18 horas en Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional, reducciones de ratios y la asignación extraordinaria de 120 plazas de plantilla en 21 colegios e institutos catalogados con singular dificultad.

El responsable del área educativa, acompañado por el delegado provincial Ángel Fernández-Montes, ha informado a los equipos directivos sobre los programas de apoyo a las familias en la provincia, donde se han concedido 2.098 becas de comedor escolar y el Banco de Libros da cobertura a 21.974 estudiantes, alcanzando al 80% de los solicitantes con una estimación de ahorro medio de 212 euros por hogar. La planificación pedagógica mantendrá el Plan de Éxito Educativo en 430 centros con 394 profesores interinos de refuerzo, además de medidas específicas de seguimiento del abandono temprano, refuerzo en competencias lectoras y matemáticas y el despliegue del Plan E-Clima para adaptar las instalaciones frente a los periodos de altas temperaturas.
La hemeroteca de Liberal de Castilla constata que el crecimiento poblacional de los municipios de la comarca de la Alcarria Baja y el Corredor del Henares ha situado la creación de plazas de Secundaria en el centro de las demandas vecinales y municipales durante los últimos años. Las movilizaciones de las familias en localidades como Pioz para evitar el desplazamiento diario de los jóvenes a institutos de otras poblaciones del entorno coinciden con el ciclo de ampliaciones escolares que la administración regional ha tenido que acometer de forma progresiva en Marchamalo, Azuqueca o Cabanillas, donde la presión residencial sobre las aulas ha exigido compaginar módulos prefabricados temporales con la licitación continuada de nuevos aularios.

