Guadalajara se ha convertido este viernes en el epicentro de la innovación médica con la inauguración de las II Jornadas Regionales de Medicina Nuclear de Castilla-La Mancha. La cita congrega a unos 60 facultativos, radiofísicos, personal técnico y de enfermería de toda la región y del resto del país para debatir los últimos avances de una especialidad en plena revolución, marcada por el salto del diagnóstico por imagen hacia terapias metabólicas dirigidas de precisión.

Durante la apertura, la directora general de Asistencia Sanitaria del Sescam, Cristina Pérez Hortet —acompañada por el presidente de la Sociedad Castellanomanchega de Medicina Nuclear, Edel Noriega Álvarez, y el director médico del Área Integrada de Guadalajara, Ramón Arroyo Espliguero—, puso el acento en la madurez asistencial alcanzada por la red pública regional. Pérez Hortet remarcó que el desarrollo del servicio en el Hospital Universitario de Guadalajara y el despliegue de tecnología híbrida puntera como los equipos PET-TC y SPECT-TC en Cuenca son ejemplos de cómo la sanidad regional está acercando prestaciones de alta complejidad a los pacientes sin obligarlos a desplazarse fuera de sus provincias.
El gran cambio de paradigma analizado en las jornadas se centra en la teranóstica: el uso conjunto de radiofármacos tanto para localizar de forma milimétrica la patología como para administrar tratamientos selectivos sobre las células diana, especialmente en patologías oncológicas. La responsable del Sescam destacó que este abordaje personalizado se apoya en el trabajo en red mediante herramientas como NumisCAM, la plataforma digital que interconecta imágenes e informes entre los centros castellano-manchegos, facilitando un diagnóstico multidisciplinar junto a oncólogos, radiólogos, cirujanos, cardiólogos y neurólogos.
La celebración de este encuentro en Guadalajara consolida el seguimiento que Liberal de Castilla realiza sobre la modernización de las infraestructuras sanitarias provinciales y la incorporación de equipamiento de alta tecnología en los hospitales de Guadalajara y Cuenca. La progresiva integración de estas herramientas de imagen molecular y de terapias dirigidas afianza el compromiso del sistema sanitario público por garantizar tratamientos equitativos y de vanguardia para los ciudadanos de ambos territorios.

