El Gobierno de Castilla-La Mancha ha transferido 985.187,80 euros a la provincia de Cuenca a través de las tres últimas liquidaciones de las ayudas dirigidas a la reestructuración y reconversión del viñedo. La inyección económica beneficia de forma directa a 105 viticultores conquenses y alcanza a 194 parcelas con una superficie global de 304 hectáreas, según ha detallado el delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Rodrigo Fernández Alcalde, durante su visita a la explotación de Jesús Castillo, un joven agricultor de Villamayor de Santiago acogido a estas convocatorias autonómicas y a los programas de modernización de maquinaria.
El desglose de los fondos tramitados sitúa la mayor cuantía en el octavo abono, dotado con 666.413,54 euros para 74 productores, 137 parcelas y 220 hectáreas. Por su parte, la novena tanda reparte 74.366,46 euros entre 16 beneficiarios sobre 30 parcelas y 40 hectáreas, mientras que el décimo pago liquida 244.407,80 euros a favor de otros 15 titulares con 27 parcelas y 44 hectáreas intervenidas. A escala regional, los fondos destinados a potenciar la competitividad de las explotaciones vitícolas castellanomanchegas durante el presente ejercicio financiero se elevan ya a 25,4 millones de euros.

Relevo generacional en el campo conquense
El respaldo a la reestructuración vitivinícola forma parte de la estrategia continuada para afianzar el peso del sector primario en municipios como Villamayor de Santiago y en el conjunto de la comarca de La Mancha conquense. La tramitación de estas ayudas responde a la necesidad de adaptar las variedades de uva a la demanda de los mercados, optimizar los sistemas de regadío y mecanizar las labores para abaratar costes de producción.
La vinculación de estos incentivos con la incorporación de nuevos perfiles agrícolas resulta determinante para frenar la despoblación en las zonas rurales de la provincia. Al combinar la renovación de los cultivos con el acceso a equipamiento técnico de última generación, las explotaciones familiares consiguen mejorar su rentabilidad y asegurar la viabilidad económica necesaria para consolidar el relevo generacional en los pueblos conquenses.

