La UVI móvil de Guadalajara es la primera unidad terrestre del sistema público de emergencias de Castilla-La Mancha en incorporar la transfusión sanguínea prehospitalaria. El nuevo recurso permitirá administrar sangre a pacientes críticos en el lugar de la emergencia y durante el traslado al hospital, especialmente ante hemorragias graves.
El director gerente del Sescam, Alberto Jara, ha visitado la base de la UVI móvil de Guadalajara, donde se ha iniciado este despliegue. La medida permitirá comenzar el tratamiento antes de la llegada al hospital en casos como accidentes de tráfico, politraumatismos, hemorragias gastrointestinales graves, roturas de aneurisma aórtico, accidentes laborales o precipitaciones.
El programa utiliza concentrados de hematíes del grupo 0 negativo, compatible de forma universal, junto con fibrinógeno en los casos en que resulte necesario para la coagulación. Según los datos difundidos por el Gobierno regional, cada minuto de retraso en la activación de un protocolo de transfusión masiva aumenta aproximadamente un 5 por ciento la mortalidad.

La unidad de Guadalajara cuenta con una inversión cercana a los 5.753 euros en sistemas de conservación, transporte y calentamiento de la sangre. La dotación incluye una nevera homologada y dispositivos electrónicos que permiten controlar en tiempo real la temperatura y el estado de los componentes sanguíneos, con avisos ante posibles incidencias.
El Servicio de Transfusión del Hospital Universitario de Guadalajara asumirá el suministro y la reposición de los concentrados de hematíes destinados a esta UVI móvil. El modelo implica a la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario, los centros de transfusión y los servicios hospitalarios para garantizar la conservación, seguridad y trazabilidad de cada bolsa de sangre.
Castilla-La Mancha inició la transfusión sanguínea prehospitalaria en 2014, en el helicóptero sanitario con base en Ciudad Real. La prestación se amplió al helicóptero de Cuenca en 2022 y quedó implantada en los cuatro helicópteros sanitarios del Sescam el pasado mes de junio, tras sumarse los de Toledo y Albacete. Hasta principios de agosto se habían realizado 137 transfusiones prehospitalarias en la región.
Tras el inicio en Guadalajara, el Sescam prevé extender esta capacidad a una UVI móvil por provincia. El calendario sitúa la implantación en Albacete en diciembre de 2026, Toledo en enero de 2027, Cuenca en febrero y Ciudad Real en marzo. Una vez completada esta primera fase, el servicio regional evaluará su funcionamiento y una posible ampliación a otros recursos de emergencias.

