Un equipo multidisciplinar compuesto por quince especialistas acaba de concluir la novena campaña sistemática de excavaciones en el abrigo de La Malia, en Tamajón. Durante estos trabajos, codirigidos por el investigador Adrián Pablos y enmarcados en el proyecto PYHIP-Tamajón, se han recuperado nuevas herramientas de piedra, restos de carbón y huesos de animales consumidos por los grupos humanos que habitaron esta zona de Guadalajara hace más de 30.000 años. El objetivo de la intervención es documentar cómo vivían, se adaptaban y utilizaban el territorio estas poblaciones nómadas paleolíticas.
Durante la temporada de 2026 los arqueólogos no han extraído una pieza única de carácter excepcional, sino un conjunto de elementos cotidianos vinculados a antiguas hogueras y zonas de procesado de alimentos. Los investigadores continúan excavando hacia niveles más profundos para intentar determinar el origen exacto de las ocupaciones, manteniendo abierta la hipótesis de alcanzar en el futuro estratos correspondientes a los neandertales.

El desarrollo de este proyecto científico mantiene además un fuerte vínculo social con el municipio, especialmente tras el reciente incendio forestal que ha afectado al entorno de la localidad. Los investigadores han trasladado al Ayuntamiento de Tamajón su disposición para colaborar en la recuperación y dinamización de la zona, una vocación pública que ya se materializó a principios de septiembre con unas jornadas de puertas abiertas que reunieron a más de un centenar de personas en el propio yacimiento.
La evolución de las investigaciones en La Malia ha transformado por completo la concepción histórica del centro de la Península, considerado durante años una «tierra de nadie». Desde el inicio de las excavaciones en 2018, los descubrimientos han situado a Tamajón en el mapa científico internacional. El verdadero punto de inflexión se produjo en 2024, cuando la revista Science Advances fechó las ocupaciones humanas de este abrigo entre hace 36.200 y 31.760 años. A esto se sumaron estudios posteriores en 2025 que identificaron estrategias de caza recurrentes y los restos de ADN más antiguos del linaje ibérico de caballos. Toda esta trayectoria de descubrimientos revierte directamente en el territorio a través del Centro de Interpretación Paleontológica y Arqueológica de Tamajón (CIPAT), inaugurado en 2021 y reconocido con el Premio Regional de Turismo Sostenible, consolidando la herencia prehistórica como un motor cultural y educativo para la Sierra Norte.

