La Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca ha activado un operativo específico de seguridad con motivo del inicio de las fiestas de San Mateo 2026 en la parte alta de la ciudad. El despliegue policial centrará sus cometidos en salvaguardar el conjunto monumental y arquitectónico del casco antiguo conquense, catalogado como Patrimonio de la Humanidad, frente a posibles desperfectos derivados de las aglomeraciones y las sueltas tradicionales de vaquillas.
En este dispositivo intervendrán de forma directa efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza. Los agentes de esta unidad especializada patrullarán los puntos sensibles del recinto amurallado para impedir la realización de pintadas callejeras, frenar conductas vandálicas y evitar el uso indebido de los elementos patrimoniales protegidos mientras duren las celebraciones.

Coordinación y evaluación posterior
El plan de vigilancia es fruto del trabajo técnico consensuado en las juntas de seguridad con la Policía Local y los responsables municipales. Ambas corporaciones han delimitado los sectores con mayor concentración de personas, regulando los accesos peatonales y reforzando la presencia disuasoria de patrullas uniformadas en las calles del trazado histórico.
La presencia de la Guardia Civil se prolongará más allá de los festejos taurinos para colaborar en las tareas técnicas de inspección visual y cuantificación de eventuales daños en las fachadas históricas. La Comandancia ha pedido la colaboración ciudadana a través del canal 062 y la aplicación AlertCops para avisar ante cualquier deterioro del mobiliario urbano o de los inmuebles protegidos.
Archivo histórico
Esta vigilancia específica del Seprona refuerza el dispositivo integral que las instituciones diseñaron recientemente para blindar las celebraciones mateas en la capital. Los acuerdos ratificados en la Junta Local de Seguridad recogían ya la prohibición expresa de escalar a la fachada de la Catedral de Santa María y San Julián, además de rebajar el aforo máximo de la Plaza Mayor a 7.000 personas durante las verbenas para facilitar el control de accesos.
El blindaje del perímetro histórico se completa con la instalación de paneles lumínicos autónomos de emergencia ante eventuales apagones, la vigilancia aérea con drones sobre las hoces del Júcar y del Huécar y el punto preventivo del barrio del Castillo. Con la incorporación activa de las patrullas medioambientales de la Guardia Civil, la festividad tradicional ajusta sus protocolos para compatibilizar la afluencia festiva con la conservación de la piedra monumental conquense.

