La Confederación de Empresarios de Cuenca ha reclamado medidas de contención y compensación del gasto energético tras constatar que el Índice de Precios de Consumo alcanzó en septiembre una tasa interanual del 4,9% en la provincia. La patronal conquense señaló este 15 de septiembre que este registro duplica con creces el umbral de referencia del 2%, lo que complica la actividad del tejido productivo y merma la capacidad adquisitiva de las familias al desviar la mayor parte de sus presupuestos al pago de suministros básicos.
El encarecimiento acumulado en los últimos doce meses en Cuenca supera la media registrada en Castilla-La Mancha, situada en el 4,7%, y la media nacional, que cerró en el 4,3%. De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Estadística analizadas por la organización empresarial, el repunte interanual estuvo impulsado por las subidas en los carburantes vinculados al transporte, que crecieron un 10,1%, y los costes de vivienda, electricidad, gas y agua, que aumentaron un 9,4%, a lo que se unió un incremento del 4% en los gastos educativos asociados al inicio del curso escolar.

En la evolución mensual correspondiente a septiembre, los precios en la provincia se incrementaron un 0,8%, reflejando una subida directa de la energía ligada a la vivienda del 21,7% y del transporte en un 3,6%. En contraposición, las únicas bajadas se limitaron al final de la temporada de rebajas en vestido y calzado, con un descenso interanual del 0,4%, así como leves ajustes mensuales en alimentación, tabaco y servicios de cuidado personal que resultaron insuficientes para frenar el alza global.
Hemeroteca
La presión de los costes energéticos sobre las cuentas provinciales enlaza con los informes periódicos recogidos en la hemeroteca de Liberal de Castilla. Durante los meses estivales, la patronal conquense ya advirtió de que las tensiones internacionales y el encarecimiento sostenido del petróleo estaban trasladando una fuerte volatilidad al precio de los fletes y las materias primas, ralentizando la cartera de pedidos tanto en el sector servicios como en la industria auxiliar de la provincia.
Asimismo, los análisis económicos de la confederación recogidos a lo largo de este año situaban la defensa de la rentabilidad operativa como el principal desafío para las pequeñas y medianas empresas de Cuenca. El agotamiento de los márgenes empresariales y las sucesivas subidas en las cargas fijas han venido condicionando las decisiones de contratación e inversión en una economía local muy expuesta a los vaivenes de las tarifas de la electricidad y el gasoil.
Cierre
La brecha inflacionaria que sitúa a Cuenca por encima del promedio del país evidencia la mayor vulnerabilidad de una estructura económica caracterizada por pequeñas unidades de negocio y un elevado peso del transporte de mercancías por carretera. En territorios de baja densidad demográfica, donde las distancias incrementan de forma inevitable la factura en carburantes, el traspaso continuo del precio de la energía al coste final de los bienes amenaza con frenar el consumo interno. Por ello, la demanda empresarial de bonificaciones o topes a los suministros busca evitar que el sobrecoste energético derive en una contracción prolongada de la actividad comercial.

