Las Juntas Locales de Seguridad y de Protección Civil han aprobado este miércoles el dispositivo especial que coordinará la organización y la protección ciudadana durante las fiestas de San Mateo 2026. Entre las principales disposiciones operativas ratificadas por el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, y la subdelegada del Gobierno, Mari Luz Fernández, destaca la limitación del aforo de la Plaza Mayor a 7.000 personas durante las verbenas nocturnas, procediéndose al cierre inmediato de los accesos peatonales una vez completada dicha cifra.
Como novedad técnica para esta edición, el consistorio instalará un sistema de paneles de iluminación de emergencia en el recinto de la Plaza Mayor conectados a un grupo electrógeno autónomo situado en la Casa Consistorial. Este dispositivo permanecerá en reserva y entrará en funcionamiento de forma automática únicamente en caso de producirse un corte en el suministro eléctrico de la zona monumental, garantizando la visibilidad del público y facilitando las rutas de evacuación.

Drones en las hoces, blindaje del patrimonio y Punto Violeta
El operativo de emergencias articulará servicios coordinados entre la Policía Local, Bomberos del Ayuntamiento, Protección Civil, Policía Nacional —reforzada por unidades del Grupo Operativo de Respuesta (GOR)—, Guardia Civil y vigilantes privados. La vigilancia preventiva incorporará batidas aéreas con drones a primera hora de cada mañana sobre las hoces del Júcar y del Huécar, al tiempo que se reforzará el vallado perimetral en los miradores y puntos del Casco Antiguo con riesgo de caídas al vacío.
En cuanto a la infraestructura sanitaria y asistencial, el barrio del Castillo albergará un retén preventivo mixto de sanitarios y bomberos durante las tardes y noches. Bajo los arcos del Ayuntamiento se ubicará el puesto médico principal de Cruz Roja y el Punto Violeta financiado a través del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, dotado de personal especializado para la prevención y atención inmediata ante agresiones sexistas.
El control de la suelta de la vaquilla enmaromada contará con megafonía y señalización bilingüe en español e inglés, intensificando la vigilancia para evitar la presencia de menores en el trazado taurino y asegurar el cumplimiento de la ordenanza municipal de bienestar animal. Asimismo, se realizarán controles de alcoholemia, drogas y armas u objetos peligrosos en los accesos al recinto histórico, prohibiendo terminantemente escalar a la fachada de la Catedral o a los monumentos protegidos.
Hemeroteca: ajuste de aforos y seguridad en el corazón medieval
La fijación del límite en 7.000 personas en la Plaza Mayor supone un ajuste respecto al marco fijado en las fiestas de 2025, cuando el tope de ocupación para los conciertos nocturnos se estableció en 8.000 asistentes. La reducción responde a criterios técnicos de los servicios de extinción y salvamento para asegurar pasillos de seguridad más holgados en las calles de acceso ante posibles desalojos de urgencia.
Este protocolo consolida las medidas de sectorización que la ciudad viene implementando en sus citas más multitudinarias, donde el uso de aeronaves no tripuladas en las laderas escarpadas y la regulación del tráfico en el arco de San Felipe han demostrado su eficacia para evitar accidentes en el perímetro de las peñas mateas.
Convivencia festiva en la trama del Casco Antiguo
La singularidad urbanística del casco histórico conquense, encaramado sobre la cresta rocosa entre las hoces, exige compaginar la tradición centenaria de las vaquillas con protocolos contemporáneos de autoprotección. La masiva afluencia de peñistas y visitantes foráneos durante las jornadas de San Mateo requiere blindar tanto la integridad física de los asistentes como el valioso patrimonio arquitectónico que rodea la plaza.
La incorporación de iluminación de socorro autónoma y la monitorización constante de las laderas fluviales mitigan los riesgos asociados a las aglomeraciones nocturnas y a la orografía quebrada de la capital. Con el despliegue policial y sanitario definido sobre el terreno, Cuenca encara la cuenta atrás hacia sus fiestas tradicionales aunando la pasión de los festejos taurinos populares con las máximas garantías de control y seguridad comunitaria.

