La localidad de Yunquera de Henares vivió este martes, 8 de septiembre, uno de los ritos más esperados de su calendario tradicional con el traslado procesional de su patrona, Nuestra Señora de la Granja, desde su ermita campestre hasta la Iglesia Parroquial de San Pedro. Cientos de vecinos, fieles y autoridades municipales acompañaron a la imagen a lo largo del camino rural que conecta el santuario con el casco urbano, en una marcha marcada por el rezo de los misterios del Rosario, el respeto popular y las tradicionales fogatas encendidas en las cunetas del recorrido.
La salida de la talla se produjo al compás del repique de campanas y los acordes marciales de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora de La Soledad. La Virgen completó el primer tramo a hombros de sus devotos hasta alcanzar el arco, enclave donde fue colocada en su carroza procesional para proseguir el trayecto hacia el municipio.

Parada en La Amistad y subasta a las puertas de San Pedro
Uno de los momentos de mayor recogimiento se produjo a la entrada del núcleo urbano, concretamente en la plaza de La Amistad, donde ancianos y personas enfermas aguardaban la comitiva. La imagen fue girada hacia ellos en señal de cercanía y bendición antes de quedar resguardada bajo palio, momento en el que el alcalde y los miembros de la Corporación municipal encabezaron la bienvenida institucional entre el sonido del Himno Nacional y el vuelo de campanas del templo.
La comitiva discurrió a continuación por las calles céntricas de Yunquera flanqueada por numerosos vecinos hasta llegar a las puertas de la Iglesia de San Pedro. Como manda la costumbre antes del ingreso al templo, se procedió a la tradicional subasta de los brazos de las andas y las ofrendas, tras lo cual la imagen cruzó la portada parroquial para culminar el traslado con el canto comunitario de la Salve y el Himno de la patrona.
Hemeroteca: la ermita de La Granja como nexo comarcal
El traslado del 8 de septiembre constituye el eje vertebral sobre el que se articula el patrimonio inmaterial yunquerano. Hace apenas unos días, el entorno natural de la ermita volvió a servir de punto de encuentro festivo entre Yunquera de Henares y Torre del Burgo con motivo de la festividad de San Agustín, ratificando la condición del santuario como un espacio de hermandad histórica entre los pueblos vecinos de la Campiña.
La permanencia de la imagen en el templo parroquial da paso formal a la celebración del novenario de preparación litúrgica, que se prolongará diariamente hasta el próximo 15 de septiembre, jornada central de las fiestas patronales. La patrona permanecerá custodiada en San Pedro durante todos los festejos populares y el resto del mes, hasta que el primer domingo de octubre emprenda su romería de regreso a la ermita.
El arraigo de las tradiciones en la Campiña del Henares
La procesión nocturna entre la ermita y el casco urbano preserva elementos etnográficos de singular valor en la comarca, tales como la presencia de hogueras encendidas por los vecinos en los márgenes de las parcelas para iluminar el paso de la carroza y mitigar las bajas temperaturas nocturnas.
Asimismo, la continuidad de la subasta a las puertas de la iglesia y la implicación de formaciones musicales locales evidencian la transmisión intergeneracional de una devoción que data de siglos. Con la entrada de la Virgen de la Granja en San Pedro, Yunquera inicia de lleno su semana grande, compaginando el fervor de los cultos religiosos con las actividades peñistas y taurinas que llenarán la localidad hasta mediados de septiembre.

