El senador por la provincia de Cuenca y actual regidor de Fuentelespino de Haro, Benjamín Prieto, ha lamentado el fallecimiento de Constantino Domínguez, conocido popularmente en el municipio como “Tino”. El veterano dirigente ejerció como alcalde de la localidad conquense entre 1979 y 1987, en una etapa decisiva para la vertebración de los servicios municipales.
Reconocimiento público de Benjamín Prieto
A través de un emotivo mensaje de despedida, Prieto ha ensalzado la figura del exregidor como representante ejemplar de una generación nacida en los años treinta que supo sobreponerse a tiempos de escasez para ponerse al servicio de la comunidad. El senador ha subrayado además el respaldo humano y el cuidado constante que le brindó durante sus últimos años su esposa, Saturnina “Ica”.
El parlamentario conquense rememoró asimismo el apoyo personal que recibió de Domínguez en 1999, cuando el exalcalde decidió sumarse a su candidatura municipal para acompañarlo y asesorarlo con su dilatada experiencia de gestión en sus inicios al frente del consistorio.
Trabajo agrícola y modernización del campo
La trayectoria vital de Domínguez estuvo estrechamente ligada al desarrollo económico del medio rural conquense. Durante décadas compaginó las labores del campo con la producción artesanal y alfarera de tejas y ladrillos en instalaciones tradicionales.
Con la evolución técnica del sector agropecuario, se convirtió en uno de los impulsores de la mecanización agrícola en la zona con la incorporación de las primeras cosechadoras, modernizando las tareas de recolección en los campos de la comarca.
Infraestructuras pioneras en Fuentelespino de Haro
Durante los ocho años en los que estuvo al frente de la Alcaldía tras las primeras elecciones democráticas, Domínguez centró sus esfuerzos en dotar al pueblo de servicios esenciales de los que carecía. Bajo su mandato se promovieron infraestructuras clave como el consultorio médico, el centro social y el campo de fútbol.
Su labor consistorial también introdujo avances significativos en la calidad de vida de los vecinos, implantando el sistema de recogida regular de residuos sólidos urbanos y acometiendo la renovación de la red de alumbrado público con criterios de mayor eficiencia energética.
Legado de la primera etapa democrática
La memoria de Domínguez sintetiza la labor de aquellos primeros representantes municipales que, disponiendo de presupuestos muy limitados, sentaron las bases del bienestar en las zonas rurales de la provincia.
Las infraestructuras promovidas durante sus mandatos consolidaron el equipamiento comunitario de Fuentelespino de Haro, dejando una impronta imborrable en el desarrollo vecinal y social de La Mancha conquense.


