El Ayuntamiento de Guadalajara ha puesto en marcha los trabajos de desbroce, conservación ambiental y limpieza en la margen izquierda del río Henares a su paso por el término urbano. La intervención, presentada este lunes por la alcaldesa Ana Guarinos y el concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil, cuenta con un presupuesto de 50.000 euros y se prolongará durante unos cuatro meses sobre un trazado de 2,5 kilómetros lineales.
Retirada de sedimentos y árboles
El proyecto discurre desde el histórico Puente Árabe, pasando bajo el viaducto de Julián Besteiro, hasta alcanzar el barrio de Manantiales. Las tareas incluyen un tratamiento específico sobre la isla de sedimentos acumulada en el centro del lecho fluvial, donde operarios de la empresa adjudicataria, AESNAT, han comenzado a retirar ramas secas y ejemplares caídos para liberar el cauce.

El inicio de estas actuaciones estaba programado de forma inicial para agosto, pero el consistorio optó por retrasar la entrada de maquinaria hasta constatar el descenso del caudal, garantizando así la seguridad de los trabajadores. La previsión municipal estima superar el volumen de restos vegetales extraído en intervenciones precedentes, facilitando el tránsito de senderistas y deportistas por las sendas fluviales.
Prevención ante avenidas y crecidas
El consistorio subraya el carácter protector de estas labores frente al riesgo de desbordamientos motivados por tormentas otoñales o desembalses extraordinarios aguas arriba. La eliminación metódica de tapones vegetales en el curso bajo reduce las opciones de embalsamiento accidental en las inmediaciones de los puentes urbanos.
Durante la presentación del dispositivo, la regidora reclamó una implicación coordinada al resto de administraciones con responsabilidades sobre la cuenca, instando expresamente a la Confederación Hidrográfica del Tajo a ejecutar labores de mantenimiento similares en los tramos interurbanos que escapan a las competencias del municipio.
Continuidad en la recuperación fluvial
La intervención en la orilla izquierda completa el plan anual de conservación del Henares puesto en marcha por el equipo de gobierno tras los trabajos desarrollados el pasado año en la margen derecha, donde se retiraron unas 260 toneladas de biomasa y restos leñosos.
Esta planificación plurianual busca revertir el deterioro acumulado durante ejercicios anteriores en el tramo urbano, transformando la ribera en un corredor verde accesible para los barrios ribereños y reforzando las defensas naturales de la capital ante las crecidas estacionales.

