El Ayuntamiento de Cuenca ha completado la selección del ganado bravo que protagonizará las sueltas tradicionales de las fiestas de San Mateo en el Casco Antiguo. Una comitiva integrada por responsables municipales, representantes de las peñas mateas y especialistas taurinos visitó este fin de semana la finca adjudicataria para inspeccionar sobre el terreno las reses destinadas a los festejos populares.
Inspección técnica en el campo bravo
La delegación estuvo encabezada por el concejal de Festejos, Alberto Castellano, quien acudió a las instalaciones de la Ganadería Toros de Mateo, ubicada en el término municipal de Jábaga. Esta explotación pecuaria ha resultado la adjudicataria oficial encargada del suministro del ganado para las celebraciones tradicionales del mes de septiembre.

En la visita participaron miembros de la junta directiva de la Asociación de Peñas Mateas, maromeros, personal encargado de las cuadras municipales y representantes de otros colectivos vinculados al engranaje organizativo de la fiesta. El concejal agradeció la disposición mostrada por el ganadero David Mateo para facilitar el examen pormenorizado de los animales en el campo.
Visto bueno al ganado seleccionado
La comitiva supervisó el trapío y las condiciones físicas de los animales, otorgando su conformidad a los ejemplares apartados para recorrer las calles empedradas de la parte alta de la capital. Este reconocimiento previo permite asegurar las condiciones sanitarias y de comportamiento requeridas antes de su traslado a los corrales de la Plaza Mayor.
La inspección dio cumplimiento a los trámites estipulados de forma preceptiva en el Reglamento Regulador de las Fiestas de San Mateo, marco normativo que vela por la seguridad ciudadana y el bienestar animal en las sueltas de la vaquilla enmaromada.
Tradición participativa en el Casco Antiguo
La elección colegiada del ganado enlaza con el protocolo habitual que el consistorio conquense y las entidades populares revalidan cada año a las puertas de las celebraciones mateas. Este proceso de supervisión conjunta garantiza la idoneidad morfológica de los animales para el trazado histórico entre el arco de Bezudo y la Plaza Mayor.
El visto bueno a las reses en Jábaga se produce en una edición especialmente significativa para el colectivo de maromeros, cuyo responsable principal, Álvaro Guijarro, fue designado pregonero oficial de los festejos de 2026, reafirmando el papel central de la conducción tradicional en la identidad festiva de la ciudad.

