El concejal de Turismo y Comercio, Víctor Morejón, y el concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil, han visitado este domingo los torreones de Álvar Fáñez y del Alamín en el marco de la jornada de puertas abiertas «Bajo la sombra del Torreón». La iniciativa municipal ha transformado estas emblemáticas fortificaciones, situadas en el corazón urbano de Guadalajara, en un concurrido punto de encuentro donde niños y adultos han participado en talleres didácticos, recorridos guiados y demostraciones de tiro con arco.
Morejón ha remarcado durante la visita que este modelo de actividades ejemplifica la visión consistorial de un patrimonio accesible, vivo y de entrada libre que refuerza la proyección turística de la capital alcarreña. Los dos ediles recorrieron los diferentes espacios para supervisar la respuesta del público a una propuesta orientada al disfrute compartido entre generaciones y al conocimiento directo del pasado defensivo de la ciudad.

Talleres, visitas y música histórica
La programación del ciclo ha ofrecido acceso libre a ambos recintos fortificados durante las jornadas del fin de semana. En el Torreón del Alamín se ha desarrollado la propuesta infantil «¡Conviértete en caballero por un día!», mientras que el Torreón de Álvar Fáñez ha concentrado las prácticas de arquería tradicional y el recorrido guiado «Tras la huella de Álvar Fáñez». El entorno del monumento alcarreño ha acogido además el concierto de inspiración medieval y celta interpretado por la Orquesta y Coro de la Ciudad de Guadalajara, con una actuación de los multiinstrumentistas John Wasserman y Jaime Muñoz que despertó el aplauso de los asistentes.
Impulso tecnológico al patrimonio medieval
Esta cita con la historia consolida el proyecto presentado a comienzos de julio, fecha en la que el Ayuntamiento dio a conocer la transformación museográfica de ambos baluartes dentro del programa Guadalajara Abierta. Aquella intervención incorporó reconstrucciones en tres dimensiones y recursos de inteligencia artificial para convertir el Torreón del Alamín en centro de interpretación del recinto amurallado y Álvar Fáñez en punto de bienvenida turística.
La revitalización de ambas fortificaciones medievales materializa una inversión de 196.000 euros procedente de fondos europeos del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino. De este modo, los dos bastiones dejan atrás su condición de paradas monumentales secundarias en la ruta urbana para integrarse como espacios culturales activos y adaptados a las nuevas formas de divulgación histórica.

