Más de 1.200 menores y sus familias se han beneficiado a lo largo del periodo estival de las actividades puestas en marcha a través de la convocatoria Concilia de la Diputación Provincial de Cuenca. La iniciativa, dotada con un presupuesto de 100.000 euros, ha permitido a doce municipios conquenses desplegar medidas y campamentos específicos de apoyo familiar.

Para comprobar sobre el terreno el impacto de estos recursos, la diputada provincial de Servicios Sociales, Eva García, ha visitado en Arcas el Campus Deportivo Concilia Arcas junto al alcalde de la localidad, Joaquín González Mena. Este servicio atiende durante estos días a 59 niños de entre 3 y 12 años, cubriendo del 1 al 7 de septiembre una franja temporal especialmente compleja para las familias en vísperas del arranque del curso escolar. García recordó que este programa nació tras la creación del área de Igualdad en la institución provincial en 2019 bajo la presidencia de Álvaro Martínez Chana, y recalcó que el respaldo a las familias del medio rural se complementa con la aportación de 525.000 euros que la Diputación destina a cofinanciar el Plan Corresponsables junto al Gobierno de Castilla-La Mancha.
Por su parte, el regidor de Arcas destacó la creciente demanda vecinal de estas herramientas de desahogo laboral y parental, señalando que el Ayuntamiento ha extendido este modelo de apoyo a la propia Escuela Infantil municipal para asegurar una cobertura continuada en días no lectivos y periodos vacacionales.
La consolidación de estas actividades en Arcas y en la docena de municipios beneficiarios responde a una estrategia provincial sostenida para fijar población joven mediante servicios básicos. Esta red de campamentos estivales y campus deportivos enlaza directamente con la implantación progresiva del Plan Corresponsables en la provincia —donde se han llegado a sumar más de 170 ayuntamientos conquenses— y con la progresiva gratuidad de las plazas en las escuelas infantiles rurales impulsada junto a la Junta de Comunidades. De este modo, los programas de conciliación estival han evolucionado desde iniciativas puntuales hasta convertirse en un engranaje asistencial clave para evitar que la falta de cobertura en los cuidados frene el asentamiento familiar en los pueblos de Cuenca.

