La asociación de usuarios de la bicicleta GuadaENBICI ha expresado su rechazo al nuevo carril bici habilitado por el Ayuntamiento de Guadalajara en la calle Dos de Mayo, coincidiendo con la proximidad de la Semana Europea de la Movilidad. El colectivo ciclista sostiene que la infraestructura ejecutada durante los meses de verano ha optado por una configuración que no favorece el incremento real de usuarios y genera situaciones de conflicto entre ciclistas, peatones y el tráfico rodado.
Desde la asociación señalan que la prolongación prevista del trazado sobre la acera en dirección a la plaza de España y los entornos del Palacio del Infantado conllevará la tala de catorce árboles, una medida que consideran injustificada. A juicio de GuadaENBICI, ubicar vías ciclistas segregadas sobre espacios peatonales reduce la seguridad de quienes caminan y degrada el arbolado urbano con cargo a fondos europeos, en lugar de consolidar la convivencia pacificada sobre la propia calzada mediante medidas de calmado de tráfico.

El colectivo equipara esta actuación a intervenciones polémicas del pasado en la ciudad, como los trazados ciclistas de la avenida María Micaela o el tramo que tuvo que ser retirado en el barrio de Los Manantiales por falta de operatividad. La entidad defiende que los ciclistas experimentados optan habitualmente por circular por la calzada y reclama al equipo de gobierno municipal una reorientación del gasto público hacia soluciones de movilidad que atiendan las necesidades directas de los barrios sin comprometer el patrimonio natural.
El debate en torno al eje ciclista hacia el campus y la estación
La controversia se enmarca dentro del plan municipal para crear un corredor ciclista continuo que conecte la estación de ferrocarril, el nuevo campus universitario de Las Cristinas y el centro histórico a través de Francisco Aritio, Pedro Sanz Vázquez, Dos de Mayo y la avenida del Ejército. Mientras el Ayuntamiento defiende este modelo bidireccional cofinanciado con fondos europeos FEDER para dotar de alternativas sostenibles a los más de 4.000 usuarios diarios que moverá el complejo educativo, los colectivos ciclistas insisten en priorizar la pacificación de la calzada frente a la segregación de vías sobre las aceras.
