El próximo viernes 4 de septiembre, la piscina municipal de verano de San Roque cerrará sus puertas, poniendo fin a una de las temporadas estivales con mayor respuesta por parte de los vecinos de Guadalajara. La clausura del baño lúdico dará paso, el sábado 5 de septiembre, a la tradicional competición «6 Horas de Natación», un evento deportivo que marca el epílogo definitivo a los meses de calor en la instalación al aire libre. Justo después, el lunes 7 de septiembre, la actividad acuática municipal se trasladará a la piscina cubierta de Huerta de Lara, que retomará su horario habitual.

El balance del Ayuntamiento de Guadalajara cifra en más de 65.000 los bañistas que han pasado por el recinto de San Roque durante los tres meses de apertura. El concejal de Deportes, Armengol Engonga, ha evaluado positivamente estos números, subrayando que reflejan la confianza de los guadalajareños en una alternativa de ocio municipal que se mantiene «saludable, segura y de calidad». Asimismo, Engonga ha agradecido el trabajo del personal de mantenimiento y el comportamiento ejemplar de los bañistas durante toda la campaña.
Con el cierre exterior, la natación de interior se reactiva en la Huerta de Lara. Desde el lunes 7, esta instalación cubierta operará con normalidad, a excepción de los días de festividad local correspondientes a las Ferias y Fiestas (8, 18 y 19 de septiembre), jornadas en las que el recinto abrirá únicamente en horario de mañana.
El éxito de afluencia de este verano en San Roque no es fruto de la casualidad, sino de la diversificación de su oferta. Tal y como documenta la hemeroteca de Liberal de Castilla, el recinto de San Roque ha transformado este año su modelo, dejando de ser únicamente un lugar de esparcimiento para convertirse en un centro activo. En junio y julio, el Ayuntamiento implementó los programas gratuitos «Piscina y Salud» y «Verano Activo», atrayendo a numerosos usuarios con talleres prácticos —como los simulacros de reanimación cardiopulmonar y primeros auxilios impartidos en julio— y rutinas de ejercicio matinal. Esta dinamización, unida al excepcional mantenimiento de la instalación, ha consolidado su papel protagonista. Por su parte, la reapertura en septiembre de la piscina Huerta de Lara cobra este año una importancia estratégica, ya que, tal y como se anunció el pasado mes de julio, servirá como complejo alternativo esencial mientras culminan las obras de 900.000 euros en la cubierta de la piscina Sonia Reyes, garantizando que los clubes y nadadores de la capital no interrumpan sus entrenamientos en el arranque del curso.

