La provincia de Cuenca tiene los vehículos más antiguos de Castilla-La Mancha. La edad media de los coches que circulan por las carreteras conquenses se sitúa en 17,1 años, según un estudio elaborado por la consultora Ideauto con datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) por encargo de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (FACONAUTO).
La Asociación Provincial de Concesionarios de Vehículos de Cuenca (CONVECU) ha dado la voz de alarma ante estas cifras, que colocan a la provincia muy por encima de la media autonómica, fijada en 16 años, y del promedio nacional, que se queda en 14,6 años.
Con este registro, Cuenca ocupa la décima posición en el ranking de provincias españolas con el parque móvil más envejecido. La clasificación estatal está encabezada por Orense, con una media de 18,2 años, seguida de Zamora con 18 años.

El censo actual de la provincia contabiliza 119.979 vehículos en circulación. Este volumen sitúa a Cuenca como el octavo territorio con menor número de automóviles de toda España, en una lista donde la cifra más baja corresponde a la ciudad autónoma de Ceuta.
Ante esta situación, la patronal conquense de concesionarios reclama a las distintas administraciones públicas que refuercen los incentivos a la compra de automóviles nuevos. La organización sostiene que renovar el parque móvil permitiría mejorar la seguridad en carretera y reducir las emisiones contaminantes, además de dinamizar la actividad comercial del sector mediante una inversión que la administración recupera por la vía impositiva.
Hemeroteca: ventas al alza pero parque estancado
El envejecimiento estructural de los vehículos convive en la provincia con una fuerte recuperación del mercado comercial. Los datos del archivo histórico de CONVECU y FACONAUTO reflejan que Cuenca encadena más de un año continuado de incrementos en la matriculación de turismos nuevos. Entre enero y julio de 2026 se registraron en la provincia 1.123 operaciones, lo que supuso un crecimiento del 20,49% respecto al mismo tramo del año anterior.
Esta reactivación comercial ha venido acompañada de una profunda transformación técnica: los modelos electrificados e híbridos han pasado de representar el 47,84% de las ventas en 2023 a superar el 82% del mercado provincial en 2026, relegando a la gasolina y al diésel a cuotas testimoniales entre los compradores conquenses.
Claves de una renovación a dos velocidades
La radiografía aportada por Ideauto y CONVECU evidencia una brecha en la movilidad conquense. Mientras las matriculaciones de coches nuevos crecen a doble dígito y adoptan tecnologías híbridas y eléctricas, el grueso del parque provincial continúa anclado en modelos adquiridos en la primera década de los años 2000.
La dispersión geográfica de la provincia, unida a la baja densidad de población en las zonas rurales y a un poder adquisitivo condicionado por la demografía, provoca que la vida útil de los turismos se estire mucho más que en las grandes urbes. En los municipios de la comarca de la Serranía o La Mancha conquense, el vehículo privado es una herramienta de primera necesidad para acceder a servicios básicos, lo que retrasa la sustitución de coches que aún funcionan mecánicamente pero carecen de los sistemas de seguridad activa y de las bajas emisiones de las flotas modernas.
Por este motivo, las peticiones del sector empresarial conquense insisten en que los planes de ayuda deben ajustarse a la realidad del territorio para que el relevo tecnológico alcance a la totalidad del parque móvil y no solo a una parte de los conductores de la capital.
