La memoria democrática de Castilla-La Mancha ha encontrado su primer gran símbolo del año en una fachada de pueblo. El vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, ha participado en Arroba de los Montes (Ciudad Real) en el homenaje que la localidad rinde a su vecino más ilustre, el pintor Pepe Ortega, con el que arranca el programa autonómico para celebrar los 50 años de democracia en España, según ha informado el Gobierno de Castilla-La Mancha.

Caballero estuvo acompañado por el viceconsejero de Relaciones Institucionales, Javier Vicario, y por la alcaldesa de Arroba de los Montes, Rosa María Gutiérrez. El vicepresidente segundo señaló que el gesto es un símbolo de reconocimiento no solo de la figura y la obra del pintor, sino también de la propia democracia, y enmarcó el acto en un programa diseñado “para celebrar 50 años de apertura, de paz, de desarrollo y bienestar”.
Un museo al aire libre con tres murales cerámicos
Tres obras de Pepe Ortega se convertirán en murales cerámicos repartidos por distintos edificios del municipio, a modo de pequeño museo al aire libre. El primero de ellos, “Sí a ser y a ser libres”, ocupa ya un lugar privilegiado en la fachada del ayuntamiento a partir de una imagen cedida por la Universidad de Cantabria y con autorización de los familiares del artista. Se trata de una de las piezas más optimistas de su producción y, en sí misma, de un testimonio visual de la Transición española.
Una memoria democrática construida desde historias individuales
La colaboración con el Ayuntamiento de Arroba de los Montes forma parte de las acciones para levantar una memoria colectiva a partir de biografías concretas como la del pintor arrobeño. “Estamos dignificando la figura de un pintor que, a pesar de contar con reconocimiento internacional, fue silenciado por la dictadura y su obra no es todo lo conocida que debería ser en su tierra, a pesar de que siempre tuvo un fuerte vínculo con su pueblo natal”, destacó Caballero, que reafirmó el compromiso del Gobierno regional con esta política “construida desde la verdad, la dignidad y el reconocimiento”.
Ortega fue encarcelado siete años por rebelión, entre 1947 y 1954, y se vio condenado después a vivir en el exilio, desde el que nunca dejó de denunciar la falta de libertades en España durante la dictadura. El homenaje permite recuperar para Castilla-La Mancha a uno de los representantes destacados del realismo social español y de la posguerra, una figura que ya venían rescatando la ‘Asociación de Amigos de Pepe Ortega’ —cuyos integrantes estuvieron en el acto— y el trabajo de investigación que desarrolla la UNED a través de ‘Mapas de Memoria’.
Un trabajo de memoria que ya seguíamos
La apuesta autonómica por recuperar relatos individuales viene de atrás y ha ido saliendo del ámbito institucional hacia la divulgación y la universidad: la UCLM estrenó “Eran otros tiempos”, un pódcast sobre la memoria democrática en Castilla-La Mancha, y la Junta anunció después la creación de una cátedra de memoria democrática LGTBI con la Universidad de Alcalá. Los murales de Arroba añaden ahora un soporte distinto, el espacio público de un municipio pequeño, al inicio de un año de conmemoraciones.

