Castilla-La Mancha se ha consolidado como referente nacional en la producción de semillas certificadas, con casi 44.000 hectáreas dedicadas a este cultivo, el 20,6 por ciento del total español. Así lo ha subrayado la directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, durante su visita a Viveros y Semilleros de La Mancha (VYSMAN), en Cinco Casas (Ciudad Real), una empresa dedicada a la producción y comercialización de material vegetal y semillas y líder del sector en España.

“La semilla es el punto de partida de la producción y, por lo tanto, un elemento determinante para la calidad y competitividad de los cultivos agrícolas”, explicó Benítez, que situó al sector como “estratégico” en una región donde el sector primario tiene un peso importante en la economía y donde la superficie de cultivos extensivos es elevada.
Las cifras del sector regional
Según los datos oficiales de la campaña 2024/2025 facilitados por el Gobierno de Castilla-La Mancha, el peso de la comunidad autónoma en el mapa nacional de las semillas certificadas se resume en tres datos:
- Casi 44.000 hectáreas dedicadas a la producción de semillas certificadas, el 20,6 por ciento del total nacional, destinadas principalmente a cereales como la cebada y el trigo.
- Cerca de 98,5 millones de kilos comercializados en la última campaña, aproximadamente el 18,6 por ciento de todo lo vendido en España.
- Un salto en el uso de semilla certificada por parte de los agricultores de la región: del 18 por ciento al 47 por ciento en la última década.
Para la directora general, estos datos “ponen de manifiesto la existencia en Castilla-La Mancha de un sector de semillas consolidado y con un importante peso a nivel nacional”. Benítez insistió en que “la semilla es mucho más que un insumo agrícola”, porque constituye el primer eslabón de la producción y “cuando está certificada, garantiza al agricultor la calidad, pureza y trazabilidad”.
Veinte hectáreas de campos de ensayo
Dentro de las instalaciones de VYSMAN destaca la superficie que la empresa destina a campos de ensayo: 20 hectáreas dedicadas a distintas variedades de cereales, leguminosas y hortícolas, donde se experimenta con nuevas variedades que incorporan los últimos avances en genética del mercado.
“Apostar por la innovación es clave para ofrecer al agricultor variedades cada vez más adaptadas y competitivas”, señaló Benítez, quien añadió que “disponer de semillas que cumplan los requisitos de calidad establecidos proporciona al agricultor una garantía adicional en el momento de iniciar una campaña”. La directora general estuvo acompañada por la delegada de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en Ciudad Real, Amparo Bremard; la alcaldesa de Cinco Casas, Almudena Moya; el consejero delegado de VYSMAN, Antonio Rodríguez Palmero, y el gerente de la empresa, Miguel Ángel Pineño.
Una apuesta por el campo que ya seguíamos
El impulso a la semilla certificada se suma a otras medidas con las que el Gobierno regional viene reforzando los cultivos extensivos y la renovación varietal. En los últimos meses, la Junta recuperó la ayuda agroambiental para el cultivo de girasol con 19,8 millones de euros y amplió en 14 el número de variedades vitivinícolas autorizadas. El denominador común es el mismo: mejorar el material vegetal de partida para ganar competitividad en el campo manchego.
