El Vivero Municipal de Guadalajara, situado junto a la depuradora de la ciudad, se ha consolidado como una infraestructura estratégica para el mantenimiento, embellecimiento y recuperación verde del entorno urbano. La alcaldesa de la ciudad, Ana Guarinos, acompañada del concejal de Parques y Jardines, José Luis Alguacil, y del responsable de las Brigadas Municipales de Jardines, Javier Yubero, ha visitado hoy estas instalaciones, destacando su papel como un «lugar maravilloso y privilegiado» que resulta imprescindible para el modelo de ciudad sostenible que persigue el consistorio.
En la actualidad, el vivero cuenta con un equipo de dos personas dedicadas a su cuidado integral. Durante el recorrido, la alcaldesa puso en valor la capacidad productiva de este espacio, que genera miles de plantas al año abarcando entre 50 y 60 especies diferentes, incluyendo árboles, arbustos y flores de temporada. Todo este material vegetal se destina directamente al abastecimiento de parques, jardines, edificios públicos, colegios y pedanías de la ciudad, así como a la ornamentación de eventos institucionales y tradicionales como el Corpus Christi.

Autosuficiencia y adaptación urbana
Una de las grandes fortalezas del Vivero Municipal es su alto grado de autosuficiencia. Según explicó Javier Yubero, responsable de las Brigadas Municipales, gran parte del inventario se produce con recursos propios mediante la recolección de semillas locales y la reproducción en su semillero. Este enfoque no solo permite preservar especies vegetales autóctonas, sino que garantiza que las plantas estén perfectamente aclimatadas a las condiciones y nuevas necesidades de la jardinería urbana de Guadalajara.
Para lograrlo, las instalaciones —renovadas y ampliadas en los últimos años— disponen de un amplio invernadero para proteger los cultivos de las heladas invernales, así como áreas de sombreo destinadas a resguardar a las especies más delicadas durante los meses de alta radiación solar.
El Vivero como motor del Plan de Renaturalización
El trabajo silencioso del vivero está directamente vinculado con una de las grandes apuestas del Ayuntamiento: el Plan de Renaturalización del Casco Histórico. Esta iniciativa, enmarcada en el nuevo contrato de Parques y Jardines, tiene como objetivo reducir la dureza del pavimento en el centro de la ciudad y combatir las islas de calor mediante la introducción de vegetación.
Gracias en gran parte al suministro y trabajo de las Brigadas Municipales, ya son visibles las primeras actuaciones de este plan en distintos puntos de Guadalajara, traducidas en nuevas zonas ajardinadas, jardineras verticales, alcorques ampliados y plantaciones estratégicas de arbolado para generar espacios de sombra. «Desde este vivero se suministran las flores y árboles que contribuyen al objetivo de seguir construyendo una Guadalajara mucho más verde, más alegre y sostenible», concluyó Ana Guarinos.

