El Gobierno de Castilla-La Mancha invirtió cerca de 1,8 millones de euros en la mejora y acondicionamiento de caminos rurales de la provincia de Cuenca durante el ejercicio 2025, una medida estratégica para vertebrar el territorio y luchar contra la despoblación.
Así lo ha puesto en valor el comisionado del Reto Demográfico, Jesús Alique, durante su visita a las obras del camino que conecta las localidades de Laguna del Marquesado y Zafrilla. Acompañado por el delegado del Reto Demográfico en la provincia, Virgilio Antón, Alique ha comprobado el resultado de estos trabajos, que han supuesto una inversión de 13.000 euros para el bacheo y arreglo del firme a lo largo de los 8,5 kilómetros de esta vía.

Esta infraestructura es vital para la zona, ya que constituye la salida más corta desde Zafrilla hacia Cañete, la cabecera de la comarca. Alique ha destacado que la adecuación de los caminos rurales trasciende el mero uso agrícola para convertirse en auténticas arterias de conexión que facilitan el acceso a los servicios públicos, reducen los tiempos de viaje y mantienen vivo el tejido social de los pequeños núcleos de población.
Transporte Sensible a la Demanda en la Serranía Baja
En paralelo a la mejora de infraestructuras viarias, el comisionado ha recordado el éxito de la reciente puesta en marcha del Transporte Sensible a la Demanda en la comarca de la Serranía Baja de Cuenca. Este servicio, que arrancó el pasado 23 de junio como parte de las medidas contra la despoblación incluidas en la legislación autonómica, da cobertura a 42 municipios y 57 núcleos de población de la comarca.
El sistema funciona de lunes a viernes en horario de 07:00 a 19:00 horas, permitiendo a los usuarios gestionar sus desplazamientos a través de una aplicación móvil o mediante reserva telefónica (disponible hasta las 18:00 horas del día anterior). Esta iniciativa pionera en la comarca busca garantizar la movilidad de los ciudadanos en el medio rural para facilitar sus gestiones diarias, médicas, sociales o comerciales.

