La Plataforma en Defensa del Ferrocarril Público y Social de Cuenca ha registrado alegaciones formales contra el Estudio Informativo para la construcción de la nueva carretera de doble calzada que conectará la estación de Alta Velocidad «Fernando Zóbel» con el centro urbano. Este proyecto viario, financiado por ADIF con más de 15 millones de euros y ejecutado por la Junta de Comunidades en el marco del ‘Plan X Cuenca’, implicará sustituir un tramo del clausurado trazado ferroviario convencional por asfalto. El colectivo califica la obra de «innecesaria, insostenible y perjudicial», denunciando que solo busca consumar el desmantelamiento físico de las vías e impedir así cualquier posible recuperación futura del tren tradicional.

La batalla contra las actuaciones derivadas del Plan X Cuenca ha sido una constante por parte de esta plataforma ecologista y social. Según el archivo de Liberal de Castilla, el colectivo ya exigió en julio del año pasado la paralización inmediata del convenio entre ADIF y el Ejecutivo regional para construir este mismo vial, alertando de que favorecía el uso del coche privado en detrimento de la movilidad sostenible y contraviniendo las directrices europeas. Asimismo, el pasado mes de febrero, la Plataforma intentó frenar las reordenaciones urbanísticas vinculadas al cierre de la línea Tarancón-Utiel, pidiendo a los grupos municipales que votaran en contra de la cesión de los antiguos terrenos ferroviarios al Ayuntamiento por considerarlo un proceso falto de transparencia. A pesar de la firmeza otorgada a la clausura del tren por parte del Tribunal Supremo en diciembre de 2024, las asociaciones ferroviarias no han cesado en su empeño de presentar alternativas, llegando incluso a proponer el traslado de la estación del AVE a los terrenos del centro de la ciudad.
Cierre
En sus alegaciones, la Plataforma detalla que el proyecto obligará a rebajar el Cinturón de Ronda unos 10 metros, dejándolo en trinchera frente a urbanizaciones existentes, y duplicará inútilmente el recorrido de la antigua N-420. Argumentan que los datos de Intensidad Media Diaria de vehículos aportados por la Junta no justifican el asfaltado de cuatro carriles, advirtiendo del impacto ambiental sobre el valle del río Moscas y el consiguiente aumento de emisiones de CO2. Como alternativa a esta obra impulsada por el Gobierno autonómico, el colectivo propone acondicionar la actual carretera de Alcázar dotándola de carriles bici y aceras peatonales, evitando así derrochar dinero público en lo que consideran una «barrera urbanística mucho mayor» que la que presuntamente se pretende eliminar.

