La línea de ayudas de la Diputación de Guadalajara destinada a la compra de collares de «vallado virtual» ha demostrado una utilidad vital e inesperada. Aunque esta subvención, iniciada en 2025, se diseñó originalmente para proteger al ganado vacuno extensivo de los ataques del lobo ibérico, la tecnología de geolocalización ha sido clave para salvar a cientos de animales durante el reciente incendio forestal que asoló La Mierla y la Sierra Norte a mediados de julio.
Fernando Moreno, presidente de la Asociación de Ganaderos de la Sierra Norte, explica cómo esta tecnología, conectada al smartphone, le permitió poner a salvo sus 370 cabezas de ganado. En la zona de La Nava, utilizó los límites virtuales para agrupar a las vacas junto al casco urbano, lejos del alcance de las llamas. En el entorno de Alcorlo, la estrategia fue la inversa: desconectó el vallado digital para permitir que el ganado huyera libremente del avance del fuego, logrando salvar entre 40 y 50 vacas. Otros ganaderos, como Óscar de la Torre (Las Navas de Jadraque) o la explotación de Manu y Ángela (Gascueña de Bornova), también reconocen que los collares con GPS y energía solar les permitieron monitorizar y mantener agrupadas a las reses en los momentos de mayor tensión.

Ante esta situación de emergencia, la Diputación ha decidido paralizar temporalmente la nueva convocatoria de estas ayudas para 2026. Aunque la Junta de Gobierno ya había aprobado una partida de 300.000 euros apenas dos días antes del inicio del fuego, la institución pospondrá su publicación en el Boletín Oficial (BOP) hasta la última semana de agosto, dando margen a los ganaderos afectados para resolver los daños inmediatos en sus explotaciones antes de tramitar las solicitudes.
Hemeroteca: Una inversión en tecnología que transforma la ganadería extensiva
El éxito de estos dispositivos frente a las llamas confirma el enorme impacto que esta tecnología está teniendo en la provincia. Repasando el archivo y el recorrido de esta medida en la región, la Diputación de Guadalajara fue pionera al aprobar en 2025 una partida inicial de 400.000 euros, otorgando hasta 270 euros por collar (financiando el 80% del coste). Ese primer año, 18 explotaciones ganaderas resultaron beneficiadas.
Estos collares —que a simple vista parecen cencerros— funcionan delimitando perímetros de pastoreo mediante coordenadas satelitales. Si el animal se acerca al límite establecido, el collar emite señales acústicas disuasorias. Más allá de su papel inicial frente al lobo (para el cual la Diputación también aprobó subvenciones directas por lucro cesante), asociaciones como APAG y otras administraciones han destacado que el vallado virtual no solo evita la construcción de vallas físicas, sino que permite dirigir el pastoreo hacia zonas estratégicas, convirtiéndose, como se ha demostrado trágicamente en La Mierla, en una herramienta fundamental para la prevención y gestión de incendios.

