La Dirección General de Tráfico (DGT) ha concluido su campaña estival de vigilancia sobre el consumo de alcohol y drogas, desarrollada entre el 13 y el 19 de julio. Durante esta semana, los agentes han realizado un total de 3.522 pruebas de alcoholemia en la red viaria de la provincia de Cuenca, sancionando a 14 conductores. En cuanto a la detección de estupefacientes, se practicaron 115 test preventivos, de los cuales 33 arrojaron un resultado positivo. Los dispositivos de vigilancia se han distribuido en seis puntos de control principales, abarcando términos municipales clave como Cuenca capital, Motilla del Palancar, Las Pedroñeras y Tarancón.

El balance oficial de Tráfico revela una tendencia desigual entre las sustancias consumidas al volante. La tasa de positivos por alcohol ha experimentado un incremento significativo, pasando del 0,15% registrado en la misma campaña estival de 2025 al 0,39% en este ejercicio de 2026. Por su parte, la proporción de conductores que circulan bajo los efectos de las drogas se mantiene prácticamente estancada respecto a años anteriores. La incidencia actual se sitúa en un 28,69% sobre el total de controles salivales realizados.
Sustancias detectadas en carretera
Las drogas localizadas con mayor frecuencia por los agentes en las carreteras conquenses incluyen:
Cannabis
Cocaína
Metanfetaminas
Anfetaminas
Opioides
Pese al repunte detectado en las cifras de alcoholemia, la siniestralidad y las infracciones en la provincia de Cuenca continúan por debajo de la media nacional. Los datos globales del país sitúan los positivos por drogas en un 31%, mientras que la media de alcoholemia ronda el 1%. La DGT subraya la necesidad de mantener esta vigilancia intensiva durante los meses de verano, un periodo de alto riesgo debido al incremento de desplazamientos interurbanos y la proliferación de celebraciones y fiestas patronales en los pueblos de la provincia.
Evolución histórica de infracciones
La comparativa de estos resultados con el archivo histórico de campañas publicadas en el Liberal de Castilla evidencia una preocupante cronificación del problema de las drogas en la conducción. Mientras que el consumo de alcohol presenta fluctuaciones anuales y una incidencia general baja, la tasa de positivos por estupefacientes lleva campañas enteras inamovible cerca del umbral del 28%. Esta evolución demuestra que, a diferencia de la alcoholemia, donde la concienciación redujo las cifras en décadas pasadas, el consumo de sustancias psicoactivas mantiene una base de infractores persistente en la red viaria de Cuenca.
