La Diputación de Cuenca ha puesto en marcha por primera vez una línea específica de ayudas para apoyar a los profesionales y empresas que recorren los municipios más pequeños de la provincia con alimentos y productos cotidianos. La convocatoria, correspondiente a 2026, cuenta con un presupuesto inicial de 50.000 euros y permitirá sufragar las cuotas de autónomos abonadas durante 2025.
El presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana, ha defendido que la venta ambulante cumple una función económica y social esencial en el medio rural, especialmente en los pueblos donde ya no existen establecimientos comerciales permanentes. Según ha señalado, estos profesionales garantizan el acceso a productos básicos y evitan que los vecinos tengan que desplazarse decenas de kilómetros para realizar compras cotidianas.

Cada beneficiario podrá recibir un máximo de 2.500 euros, aunque la subvención no podrá superar el importe de las cuotas de autónomos efectivamente abonadas durante 2025. La partida global permitirá conceder ayudas a varios profesionales del sector, siempre dentro de los límites establecidos en la convocatoria.
Ayudas para rutas en pueblos de menos de 500 habitantes
Podrán solicitar estas subvenciones los trabajadores autónomos y las personas jurídicas que tengan su domicilio fiscal y social en la provincia de Cuenca y desarrollen de forma habitual venta itinerante de productos cotidianos de alimentación.
Entre los requisitos figura prestar servicio en, al menos, un núcleo de población de la provincia con menos de 500 habitantes. La actividad deberá realizarse mediante un vehículo asociado a la actividad empresarial y en localidades que no dispongan de establecimientos comerciales permanentes.
La convocatoria deja fuera los puestos fijos, los mercadillos, los festejos populares y los puestos aislados. El objetivo es centrar las ayudas en quienes mantienen rutas regulares de abastecimiento en los núcleos rurales con mayores dificultades para conservar un comercio permanente.
Más puntuación para los pueblos más pequeños
Los criterios de valoración priorizarán a los profesionales que atienden a las localidades de menor tamaño, cubren más pueblos y prestan el servicio con mayor frecuencia.
Las rutas cuya media de población se sitúe entre 1 y 49 habitantes obtendrán la máxima puntuación en el apartado referido al tamaño de los núcleos. También se valorará el número de localidades atendidas y los días a la semana en los que se realiza la venta ambulante.
Martínez Chana ha señalado que la medida pretende respaldar especialmente a quienes se desplazan hasta los pueblos donde resulta más difícil mantener abiertas tiendas u otros establecimientos. La Diputación considera que estos servicios contribuyen a fijar población y a mantener unas condiciones básicas de vida en el medio rural.
Las personas interesadas dispondrán de un plazo de 15 días hábiles desde el día siguiente a la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia. Las solicitudes deberán tramitarse por vía electrónica a través de la Sede Electrónica de la Diputación Provincial de Cuenca.
Hemeroteca: una nueva ayuda dentro del apoyo al comercio rural
La nueva convocatoria amplía las líneas de apoyo de la Diputación de Cuenca al comercio y a los servicios básicos de los pueblos pequeños. En mayo de 2025, la institución provincial consolidó una convocatoria de 300.000 euros para ayudar al pequeño comercio de municipios de menos de 250 habitantes, con ayudas dirigidas a actividades como alimentación, carnicerías, panaderías, farmacias, bares, cafeterías y restaurantes.
Ese mismo año, la Diputación también puso en marcha ayudas para comercios de municipios beneficiarios del servicio de comida a domicilio, con el objetivo de respaldar a los establecimientos de alimentación que mantienen su actividad en los núcleos menos poblados.
La diferencia de la convocatoria anunciada ahora es que se dirige específicamente a la venta ambulante: una actividad que no depende de un local abierto de forma permanente, sino de rutas en vehículo para llevar alimentos a varios pueblos. Con esta línea, la Diputación incorpora al sistema de apoyo al comercio rural a los profesionales que mantienen ese servicio itinerante allí donde la población no permite sostener una tienda estable.

