La Diputación de Guadalajara ha puesto en marcha la segunda fase de distribución de alimentos para el ganado afectado por los recientes incendios forestales de La Mierla y Selas. Hasta el momento, la institución ha entregado un total de 78.490 kilos de pienso a las explotaciones de la Sierra Norte y el entorno de Selas que se han quedado sin pastos.
El dispositivo de emergencia atiende actualmente a 17 explotaciones ganaderas ubicadas en 16 términos municipales distintos de la provincia. Esta ayuda resulta vital para el mantenimiento de más de 5.400 cabezas de ganado, desglosadas en 3.874 ovejas, 463 cabras y 1.061 reses de vacuno. Héctor Gregorio, vicepresidente y diputado de Agricultura, ha confirmado que han comenzado a introducir también los primeros cuatro camiones de forraje en la zona, una vez que las condiciones de seguridad lo han permitido.

El mecanismo de ayuda está diseñado para no alterar la dieta de los animales. Los ganaderos contactan con el servicio de Agricultura de la Diputación, que se encarga de realizar los pedidos directamente a los proveedores habituales de cada explotación en la provincia. La institución asume el 100% de los costes, tanto de la compra del pienso y forraje como de su transporte y distribución. Se han establecido raciones diarias de 4,5 kilos para el vacuno y 1,5 kilos para el ovino y caprino.
Para solucionar el problema añadido de no poder verter el alimento sobre el suelo calcinado, la Diputación está costeando también la instalación de comederos. Además, están suministrando agua mediante camiones cisterna a aquellas explotaciones cuyas fuentes se han contaminado o instalando depósitos rellenables allí donde es necesario.
El contexto en el histórico de Liberal de Castilla
La respuesta de emergencia actual forma parte de un plan de choque mucho más amplio que la Diputación de Guadalajara, con el presidente José Luis Vega a la cabeza, lleva perfilando desde que se declararon los fuegos. Tal y como informaba Liberal de Castilla a finales de julio, la institución provincial aprobó una modificación de crédito urgente de 3 millones de euros para la recuperación de las zonas afectadas en La Mierla y Selas.
Ese rescate económico, que ahora se materializa en el suministro continuo de alimento y agua, incluye también medidas vitales para el tejido productivo local: desde ayudas del 100% para las cuotas de autónomos de los negocios esenciales de los pueblos, hasta líneas específicas para los apicultores locales que han perdido sus colmenas. Una estrategia de supervivencia a medio plazo para evitar que el desastre ecológico se convierta también en un despoblamiento definitivo de nuestras comarcas.

