El Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha ha cerrado el primer semestre de 2026 con una actividad frenética, gestionando un total de 281.957 intervenciones. Esta cifra supone un incremento significativo de casi 25.000 operaciones (+24.928) respecto al mismo periodo del año anterior.
Según los datos ofrecidos por la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, la mayor carga de trabajo recayó sobre el sector sanitario, que asumió el 53,9% del total con casi 152.000 intervenciones. Le siguió el grupo de seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local) con más de 86.000 activaciones (30,55%). Por su parte, los grupos de rescate y extinción (bomberos) tramitaron algo más de 13.000 intervenciones (4,71%), enfocadas principalmente en incendios y rescates en accidentes de tráfico, mientras que el grupo multisectorial (Protección Civil y obras públicas) superó las 30.000 alertas.

El análisis mensual de los datos refleja que la llegada del calor ha disparado las urgencias. Junio fue el mes de mayor actividad para los operadores del 112, rozando las 53.000 intervenciones, seguido de mayo. Febrero, por contra, fue el mes más tranquilo del semestre en la región.
Hemeroteca:
Este incremento global de actividad en el 1-1-2 tiene un reflejo directo y trágico en las carreteras regionales. Como recogimos recientemente en Liberal de Castilla, el primer semestre de 2026 ha estado marcado por un preocupante repunte en la mortalidad vial: el 112 coordinó 128 accidentes de tráfico graves que dejaron 45 víctimas mortales en la región (frente a las 33 del primer semestre de 2025).
La provincia de Cuenca no es ajena a este volumen de sucesos. Nuestro archivo documenta que, solo en los primeros seis meses del año, las carreteras conquenses sumaron 25 siniestros de gravedad con un balance de ocho fallecidos (entre ellos, el trágico accidente mortal de una mujer de 40 años en la N-320 a la altura de Villar de Domingo García). Además, el 112 ha tenido que coordinar en la capital conquense incidentes de distinta naturaleza recientemente, desde aparatosas colisiones múltiples en vías urbanas como la calle Orégano, hasta emergencias de seguridad ciudadana, como el apuñalamiento de un joven de 32 años en pleno centro el pasado mes de julio.
Cierre:
El balance de los primeros seis meses de 2026 evidencia que la sala de coordinación del 1-1-2 en Toledo sigue siendo el pulso vital de Castilla-La Mancha. El aumento de casi 25.000 incidencias respecto al año pasado subraya la importancia de este organismo no solo como canalizador de las alertas sanitarias —que siguen siendo su principal volumen de trabajo—, sino como engranaje esencial para movilizar de forma simultánea a médicos, bomberos y fuerzas de seguridad ante emergencias críticas, como los rescates en la carretera.

