Efectivos del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Cuenca han abierto una investigación contra el conductor de un turismo que fue sorprendido circulando a 217 km/h por la autovía AP-36, una vía cuya velocidad máxima está limitada a 120 km/h.
Los hechos se produjeron durante un control rutinario de velocidad ubicado en el kilómetro 98,200 de la citada autopista. Tras detectar el grave exceso de velocidad, los agentes desplegaron un operativo que permitió interceptar el vehículo poco después, a la altura del kilómetro 121.

Una vez detenido el turismo, la Guardia Civil procedió a la identificación de su conductor, un hombre de 67 años. Al superar en 97 km/h la velocidad máxima permitida de la vía, se le investiga como presunto autor de un delito contra la seguridad vial.
Posibles penas de prisión y retirada del carné
Las diligencias instruidas por los agentes de Tráfico ya han sido remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Clemente (Cuenca).
Por este tipo de delitos penales, el conductor se enfrenta a un duro castigo que puede incluir penas de prisión de 3 a 6 meses, multas de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de entre 31 y 90 días. Además, el Código Penal contempla en todo caso la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo que oscila entre 1 y 4 años.
Llamamiento a la prudencia al volante
Desde la Guardia Civil recuerdan que el respeto a los límites de velocidad es un factor fundamental para garantizar la seguridad en las carreteras. Circular a una velocidad inadecuada no solo dispara el riesgo de sufrir un siniestro vial, sino que multiplica la gravedad de sus consecuencias.
Por ello, la Benemérita insiste a los conductores en la necesidad de adecuar siempre la velocidad a las condiciones del tráfico, de la vía y a la meteorología, así como extremar las precauciones en todo momento y respetar de forma estricta la señalización.

