Las asociaciones de mujeres empresarias de Cuenca, Soria y Teruel han establecido un frente de trabajo común para consolidar el tejido productivo femenino como motor clave a la hora de fijar población en el medio rural. En un primer encuentro telemático, la presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de la provincia de Cuenca (AMEP), Marta Peñuelas, junto a sus homólogas María Vigara, de la organización turolense Enredadas, y María Teresa Hernando, de la soriana ASOME, han sentado las bases para coordinar acciones conjuntas en estos tres territorios afectados por la despoblación y que conforman la red SSPA.
Durante la reunión, que ha contado con la participación de técnicos y miembros de las juntas directivas de las tres organizaciones, las representantes provinciales han analizado la situación económica y demográfica de cada territorio. El diagnóstico compartido sitúa a la mujer como un agente imprescindible. Para garantizar la supervivencia de los municipios, las asociaciones consideran vital el asesoramiento y acompañamiento de las emprendedoras del mundo rural durante los primeros pasos de sus proyectos, facilitando así la consolidación de sus ideas de negocio y la generación de empleo local.

Para dar cobertura a estas necesidades y respaldar a las empresarias, las dirigentes han acordado impulsar espacios de intercambio de experiencias, jornadas y encuentros. El objetivo de estas acciones es compartir casos de éxito que sirvan de referente y generar redes de apoyo interprovinciales que animen a otras mujeres a emprender o a fortalecer las empresas que ya dirigen. Las tres organizaciones han confirmado su voluntad de mantener el contacto y seguir avanzando en esta hoja de ruta compartida.
Hemeroteca y contexto histórico
El archivo de Liberal de Castilla muestra cómo el tejido asociativo conquense lleva años articulando su defensa del medio rural a través del eje Cuenca-Soria-Teruel, centrándose tradicionalmente en la reclamación de una fiscalidad diferenciada y la captación de fondos europeos para combatir el reto demográfico a través del lobby SSPA.
Esta nueva alianza marca una evolución significativa en la estrategia empresarial de la provincia. El movimiento de AMEP demuestra que las asociaciones conquenses ya no solo buscan medidas institucionales, sino que asumen un papel proactivo en la creación de redes de trabajo directas centradas exclusivamente en la mujer rural. La estrategia ha pasado de la pura reivindicación administrativa a la acción sobre el terreno, priorizando el acompañamiento técnico y la mentoría. Esta trayectoria refleja cómo el asociacionismo en Cuenca ha madurado: se ha entendido que, si bien las instituciones deben facilitar el marco económico, son las redes de apoyo mutuo entre emprendedoras las que terminan consolidando los proyectos que realmente logran asentar población en los pueblos.

