La Asociación Roosevelt, con el respaldo institucional de la Diputación Provincial de Cuenca, ha dado a conocer el fallo de la XIX edición del concurso nacional de expresiones artísticas «El arte inclusivo». Esta iniciativa, desarrollada entre el 1 de junio y el 15 de julio de 2026, tiene como objetivo principal poner en valor el talento del colectivo de personas con discapacidad y utilizar la cultura como un motor de rehabilitación e inclusión social.
El jurado del certamen se reunió el pasado 20 de julio para examinar las propuestas recibidas desde distintos puntos de España. Durante el encuentro, los especialistas destacaron la extraordinaria calidad técnica y la sensibilidad de las piezas presentadas. Como novedad histórica en las diecinueve ediciones del concurso, la organización ha concedido por primera vez un premio especial a una serie completa de obras de un mismo autor, un reconocimiento diseñado para estimular la continuidad creativa y vertebrar el desarrollo artístico.

Premios en pintura y escultura
Los galardones de esta decimonovena edición se han dividido en las categorías de pintura y escultura. En la disciplina pictórica, los premios otorgados han sido los siguientes:
«Imos de festa» de Noelia Menéndez.
«Tendidos al sol» de José Antonio González.
«Como pez en el agua» de Manuel Ángel Cordero.
«La reina de los mares» de Rosa Rosco.
«Donde habita mi calma» de Mónica Marsinach.
En la categoría de escultura, el palmarés reconocido por el jurado incluye:
«Mujer de pelo largo» de Álvaro García Caze.
«Hormiga delfinaria» de Rosa Rosco López.
La relación completa de personas premiadas, así como la galería fotográfica con las piezas galardonadas, se encuentra disponible para consulta pública en la página web oficial de la asociación.
Impacto clínico y social
El enfoque de este certamen se fundamenta en recientes evidencias científicas y normativas internacionales. La organización subraya las conclusiones de un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado en 2019, elaborado por los investigadores Daisy Fancourt y Saoirse Finn. El documento evidencia que la participación activa en actividades artísticas aporta amplios beneficios para la salud física y mental, mejorando la autoestima, la estimulación cognitiva y reduciendo el aislamiento social.
Estas metas se alinean de forma directa con el artículo 30 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU. Este marco consagra el derecho fundamental del colectivo a participar en la vida cultural, promoviendo su rol no solo como espectadores, sino como creadores y agentes activos capaces de romper prejuicios y barreras actitudinales en la ciudadanía.
Archivo y evolución social
Al repasar la hemeroteca de Liberal de Castilla sobre la actividad de la Asociación Roosevelt en Cuenca, se observa una trayectoria de casi dos décadas trabajando de manera ininterrumpida para vincular la creación artística con la defensa de los derechos sociales. A lo largo de estos años, «El arte inclusivo» ha evolucionado desde sus primeras convocatorias hasta consolidarse como un certamen de referencia a nivel estatal, logrando un incremento continuo en la participación de creadores de todo el país.
A pesar de esta progresión histórica y del sólido respaldo académico actual a las terapias artísticas, la entidad advierte que aún enfrentan momentos de incomprensión por parte de ciertas instituciones y sectores de la sociedad. La decisión de premiar este año una serie completa de obras refleja una madurez en el certamen: ya no se busca únicamente dar visibilidad a una pieza aislada, sino reconocer y empoderar trayectorias artísticas sólidas que reafirmen las capacidades creativas del colectivo frente a sus limitaciones.

