El Centro de Simulación e Innovación de Cuenca (CESICU) es un referente nacional en la formación de profesionales de Atención Primaria. Así lo ha destacado el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, tras la visita que ha realizado el presidente de Castilla-La Mancha al Centro de Salud Cuenca 1, resaltando que el centro está dotado con todas las herramientas de simulación y está conectado tecnológicamente con el exterior para poder transmitir los cursos, siendo el primer centro de simulación ubicado en un Centro de Salud.
Actualmente, el CESICU es uno de los centros de simulación coordinadores del proyecto SimulaAP, impulsado por el Gobierno de Castilla-La Mancha y que, merced a un convenio con la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFyC), es referencia nacional para la formación en simulación de los profesionales de Atención Primaria de todo el país.

“Este centro está enseñando al mundo y lo hace mandando talento al mundo”, ha afirmado Jesús Fernández Sanz, destacando que la inversión realizada en este centro ha venido de la mano de los profesionales. “Hay que cuidar a los que nos cuidan y por eso este centro es fundamental para el aprendizaje, sobre todo para todos los profesionales del área de Cuenca, pero también para los de toda la Comunidad Autónoma”, ha añadido.
La nueva Área de Formación y Docencia de la GAI de Cuenca se extiende por toda la planta semisótano del Centro de Salud Cuenca I. En ella, además del Centro de Simulación se encuentra también la Unidad Docente de Atención Familiar y Comunitaria y consta de cuatro salas de formación, tres salas de simulación con sus respectivas salas de observación, una sala de control, despachos para el personal, dos vestuarios completos, cinco almacenes, dos salas polivalentes y un garaje, que también se utilizará como entorno de simulación.
Entre las actividades que se realizan destaca la formación de los profesionales, que incluye enseñanzas sobre nuevas técnicas, nuevos procedimientos y el entrenamiento. Se trata de un campo de entrenamiento, de modo que, en un entorno seguro y lo más parecido a la realidad, los profesionales sanitarios puedan practicar y autoanalizarse, junto con sus compañeros, para reforzar las prácticas correctamente realizadas e implementar acciones de mejora.
Por último, incluye un trabajo con pacientes, utilizando los recursos disponibles para trabajar con la población en asuntos como el soporte vital básico, hábitos de vida y patologías crónicas. Se trata de empoderar a la población en el manejo de su salud de una manera inmersiva.

