El Gobierno de Castilla-La Mancha ha anunciado este lunes una inversión que supera el medio millón de euros destinada a la conservación del patrimonio histórico en la provincia de Cuenca. Durante una visita a la localidad de Cañaveruelas, el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha detallado la inyección de 460.000 euros para la mejora del yacimiento romano de Ercávica, así como una partida adicional de 50.000 euros para la iglesia de Santiago Apóstol en Cañete.
Las actuaciones en Ercávica se financian a través de los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. La intervención se articula en dos líneas principales: la primera destina más de 268.000 euros a la consolidación de la domus aterrazada del yacimiento. La segunda, dotada con cerca de 190.000 euros, se centra en la mejora de la experiencia del visitante y la modernización del recinto.

Este segundo bloque incluye la creación de puntos de sombra a lo largo del recorrido arqueológico, la instalación de placas fotovoltaicas y sistemas de climatización, así como mejoras en la accesibilidad física y un nuevo circuito de videovigilancia. Estas mejoras, supervisadas por la delegada de la Junta en Cuenca, María Ángeles López, buscan potenciar un espacio cuya gestión turística depende de la Diputación de Cuenca y que ha registrado cerca de 1.200 visitas desde principios de año.
Hemeroteca
Un repaso al archivo de Liberal de Castilla permite contextualizar la situación de la iglesia de Santiago Apóstol en Cañete. En 2021, este medio documentó la intervención de urgencia ejecutada por el Gobierno regional, que destinó 250.000 euros para arreglar la cubierta del templo. La antigua techumbre ejercía una presión excesiva que amenazaba la estabilidad de los muros perimetrales. A este problema estructural se sumaron graves filtraciones de humedad que terminaron provocando el desprendimiento del retablo de su ubicación original.
El cierre de una rehabilitación histórica
La partida de 50.000 euros anunciada hoy para adquirir el nuevo retablo en Cañete cierra el ciclo de aquella emergencia arquitectónica iniciada hace cinco años. No se trata de una compra aislada, sino de la fase final de recuperación del templo, cumpliendo un compromiso adquirido sobre el terreno por el presidente autonómico, Emiliano García-Page, tras evaluar los daños producidos por la humedad.
Esta doble inversión en la provincia refleja la evolución de las políticas de conservación actuales. Mientras en Cañete se culmina un proceso de salvaguarda de emergencia, los trabajos en Cañaveruelas forman parte del Plan de Sostenibilidad, Cambio Climático y Accesibilidad, dotado con ocho millones de euros a nivel regional. El objetivo ahora no es solo evitar el deterioro del patrimonio conquense, sino adaptar yacimientos como Ercávica a los nuevos estándares de eficiencia energética y turismo accesible.

