El espacio de almacenamiento es un recurso limitado, sobre todo si se trabaja con muchos documentos, aplicaciones o archivos multimedia. El paso del tiempo provoca que los archivos de Otros en Mac ocupen una parte importante del disco, generando problemas para el usuario a la hora de gestionar el almacenamiento.
Ser capaz de identificar estos elementos ocultos y eliminar aquellos que no son necesarios acaba siendo una forma eficaz de recuperar capacidad y mejorar el rendimiento del equipo.
Vamos a conocer más sobre esta situación en los siguientes párrafos.
¿Qué incluye la categoría «Otros» en el almacenamiento del Mac?
macOS ofrece la posibilidad de mostrar la distribución del almacenamiento. Habitualmente, agrupa determinados archivos dentro de la categoría «Otros» o bajo etiquetas relacionadas con los datos del sistema.

En este apartado pueden encontrarse archivos temporales, registros del sistema, cachés, copias de seguridad antiguas, documentos comprimidos, extensiones, datos generados por aplicaciones y otros elementos que no encajan en categorías como fotos, música o vídeos.
Al contrario de lo que mucha gente pueda pensar, muchos de estos archivos son fundamentales para que el sistema operativo funcione correctamente. Aun así, existen otros que permanecen almacenados aunque ya no tengan ninguna utilidad. Por poner un ejemplo, algunas aplicaciones conservan archivos temporales incluso después de haber sido desinstaladas. Paralelamente, determinadas cachés pueden seguir creciendo con el uso diario.
Conocer qué tipo de información se almacena en esta categoría acaba siendo el primer paso para decidir qué puede eliminarse de manera segura.
Cómo localizar archivos ocultos en macOS
Muchas veces, estos archivos y carpetas permanecen ocultos por defecto para evitar que se modifiquen de forma involuntaria. Aun así, existen maneras sencillas de acceder a ellos cuando es necesario realizar tareas de mantenimiento.
Una de las opciones más comunes consiste en utilizar Finder y activar la visualización de archivos ocultos mediante un atajo de teclado. De esta forma aparecerán carpetas del sistema y archivos de configuración que, normalmente, permanecen invisibles para el usuario.
Además, también es posible acceder a determinadas ubicaciones del sistema a través del menú «Ir a la carpeta». Allí se pueden introducir rutas específicas, como la carpeta de cachés o la biblioteca del usuario. En estos directorios se acumulan datos temporales creados por las aplicaciones que, con el paso del tiempo, pueden llegar a ocupar varios gigabytes.
Antes de eliminar cualquier archivo es recomendable comprobar cuál es su función, ya que algunos son esenciales para el correcto funcionamiento de macOS o de determinados programas.
Qué archivos pueden eliminarse con seguridad
Hay que dejar algo claro: no todo el contenido oculto debe borrarse. La mejor estrategia consiste en centrarse en los archivos que se regeneran automáticamente o en aquellos que ya no tienen ningún tipo de utilidad.
Entre los diferentes elementos que pueden eliminarse destacan las cachés de aplicaciones, los registros antiguos, los archivos temporales utilizados durante instalaciones o actualizaciones y las copias de seguridad incompletas que hayan quedado almacenadas. También resulta aconsejable revisar la carpeta de Descargas, los archivos comprimidos que hayan caído en el olvido o los documentos duplicados que ocupan un espacio innecesario.
Llevar a cabo esta limpieza de manera periódica es clave para mantener el sistema organizado y evitar que el almacenamiento se llene sin que el propietario del dispositivo sea consciente de ello.
