Entre enero y mayo de 2026, la provincia de Cuenca registró la formalización de 1.022 hipotecas, un volumen de operaciones que no se veía en este territorio desde el año 2010. Los datos, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y analizados por CEOE CEPYME Cuenca, reflejan un incremento del 38,1% respecto al mismo periodo del año anterior. Esta aceleración en el mercado crediticio responde directamente a una demanda de vivienda que se mantiene alta y a la actual disposición de las entidades financieras para conceder crédito, según señala Rafael Cortés, presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción.
El aumento en la cantidad de préstamos viene acompañado de un notable encarecimiento de los mismos. El capital total prestado en la provincia durante estos cinco primeros meses superó los 121 millones de euros, lo que supone prácticamente el doble que en 2025. Esto ha disparado el importe medio de cada hipoteca contratada por los conquenses, pasando de los 85.770 euros del año pasado a los actuales 119.180 euros. Ya no existe la contención en el coste de los créditos que caracterizó al ejercicio anterior.

A pesar de que se firman hipotecas más caras, las modificaciones sobre las condiciones de pago han caído un 30,7%. En lo que va de año solo se han registrado 151 alteraciones de préstamos en Cuenca. La novación sigue siendo el recurso mayoritario cuando hay que ajustar condiciones con el mismo banco, sumando 130 operaciones, mientras que los cambios de entidad o de deudor son prácticamente residuales.
El cierre de un ciclo inmobiliario de quince años
Un repaso a la hemeroteca económica de la provincia permite poner en perspectiva este volumen de negocio. Las cifras actuales devuelven el reloj inmobiliario de Cuenca exactamente dieciséis años atrás, a los últimos compases de 2010, justo antes de que la restricción total del crédito secuestrara al sector de la construcción tras el pinchazo de la burbuja.
Durante la década posterior, la firma de préstamos en los municipios conquenses cayó drásticamente y el mercado se sostuvo sobre operaciones sin financiación bancaria o de muy bajo importe. La estadística actual demuestra que la provincia ha cerrado ese largo ciclo de ajuste. El mercado local ha absorbido el impacto de las recientes fluctuaciones de los tipos de interés y consolida un escenario donde el flujo de financiación bancaria vuelve a ser el motor principal para sostener el ritmo de venta de inmuebles.

