El incendio forestal que afectaba a la zona arbolada del término municipal de Selas, en la provincia de Guadalajara, ha sido declarado extinguido de forma oficial este domingo, 26 de julio, a las 20:10 horas. El operativo del Plan INFOCAM del Gobierno de Castilla-La Mancha, en colaboración con cuerpos de emergencia de otras comunidades autónomas, ha logrado sofocar completamente las llamas tras cinco días de intenso trabajo sobre el terreno.liberaldecastilla
El siniestro fue detectado originalmente el pasado martes 21 de julio a las 12:34 horas, gracias al aviso de un particular mediante una llamada telefónica. Para conseguir la extinción total, el dispositivo ha movilizado a lo largo de estos días a un total de 388 personas y 94 medios. En detalle, el despliegue ha contado con la intervención de 64 medios terrestres con 251 operarios, 28 medios aéreos y 73 profesionales, además de 59 personas de personal interno y dos medios de dirección y coordinación.

Actualmente, el fuego se encuentra en Nivel 0 y ya no queda ningún efectivo ni maquinaria en la zona afectada. Según los datos facilitados por la dirección de la emergencia, tanto la causa original del incendio como el número total de hectáreas calcinadas permanecen sin especificar, a la espera de que se emita la resolución definitiva del expediente.
Una semana de máxima tensión forestal en la provincia
La extinción definitiva en Selas supone un respiro clave tras una de las semanas más difíciles para la provincia de Guadalajara. Consultando la hemeroteca de Liberal de Castilla, el desarrollo de este siniestro evidenció una enorme complejidad desde sus primeras horas, forzando a la dirección operativa a decretar el Nivel 2 de emergencia y ordenar la evacuación preventiva de los núcleos de Aragoncillo, Establés, Concha, Torrubia, Tartanedo y Pardos.
La virulencia de las llamas obligó a solicitar el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que trabajó en el perímetro hasta lograr el control del fuego la noche del jueves 23 de julio, momento en el que los vecinos evacuados pudieron regresar a sus hogares. Este esfuerzo técnico y humano cobró mayor magnitud al producirse en simultáneo con el grave incendio de La Mierla, en la Sierra Norte, un contexto que obligó a dividir los recursos operativos de Castilla-La Mancha para defender al mismo tiempo dos frentes masivos que amenazaban el corazón forestal y los ecosistemas de la provincia.

