Las Fiestas de Cabanillas del Campo concluirán este domingo 26 de julio con una modificación importante en su programación. El Ayuntamiento ha cancelado el tradicional castillo de fuegos artificiales que se dispara desde el tejado del consistorio. La medida de carácter preventivo busca evitar cualquier riesgo y no comprometer la labor de los servicios de extinción, que ya se encuentran volcados en sofocar los graves incendios registrados durante esta temporada estival.
El acto final mantendrá el habitual desfile de las peñas, que recorrerá el trayecto desde el Ferial hasta la Plaza del Pueblo. Una vez allí, la celebración se despedirá de manera segura con el encendido de una traca a pie de plaza, un formato que elimina por completo el lanzamiento de cohetes para garantizar la seguridad del municipio.

Evolución de la prevención en los festejos
La hemeroteca de Liberal de Castilla documenta cómo la provincia de Guadalajara ha transformado la gestión de sus celebraciones patronales durante los meses de verano. En los últimos años, el seguimiento exhaustivo de las campañas de prevención de incendios muestra un aumento progresivo de los bandos municipales que limitan o prohíben el uso de material pirotécnico ante las alertas por altas temperaturas.
Esta decisión en Cabanillas refleja un cambio de paradigma en toda la región castellanomanchega. Lo que históricamente se consideraba un elemento indispensable para culminar los días festivos, hoy se adapta a las exigencias climáticas y operativas. Las corporaciones locales asumen ahora que la protección del entorno y la liberación de los recursos de emergencia priman sobre el espectáculo aéreo, consolidando alternativas controladas a nivel de suelo que permiten mantener el espíritu de la fiesta sin poner en riesgo la seguridad ciudadana.
