Los Bomberos del Ayuntamiento de Guadalajara han regresado a primera hora de este viernes a su base de la capital después de una semana de trabajo permanente en el dispositivo de emergencia activado por el incendio forestal de La Mierla. Durante estos siete días han intervenido de forma continuada en distintos puntos de la Sierra Norte, en coordinación con el mando del operativo y actuando allí donde han sido requeridos.
En las últimas horas, la actuación de los efectivos municipales se ha concentrado en el frente formado por Condemios de Arriba, Condemios de Abajo y Arbendiego, antes de iniciar esta mañana el repliegue hacia Guadalajara. Junto a ellos, la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil del Ayuntamiento de Guadalajara, activada desde el inicio del incendio, ha finalizado también su despliegue tras varios días de apoyo a la Guardia Civil en tareas de evacuación de población y regulación del tráfico en los puntos afectados por la emergencia.

La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha agradecido en nombre del Ayuntamiento el esfuerzo y la dedicación de los Bomberos municipales y de los voluntarios de Protección Civil durante toda la semana. Según ha trasladado el Consistorio, el Ayuntamiento mantiene a disposición del operativo todos los recursos municipales que sean necesarios para atender cualquier necesidad derivada de la emergencia.
Por su parte, el concejal de Seguridad, Chema Antón, ha agradecido personalmente a los efectivos su trabajo a la llegada a la base, así como al conjunto de profesionales que integran el operativo. También ha mostrado su apoyo a los municipios afectados y a las personas que siguen sufriendo las consecuencias de este incendio.
Además, el operativo INFOCAM ha confirmado que el otro incendio activo esta semana en la provincia, el de Selas, en el que también intervinieron los Bomberos del Ayuntamiento de Guadalajara, ha quedado declarado controlado. Aun así, continúan desplegados efectivos y medios terrestres para vigilar y asegurar la zona.
Hemeroteca
El incendio de La Mierla fue detectado el 16 de julio y en sus primeras horas obligó a evacuar varios núcleos de la Sierra Norte, además de activar un amplio dispositivo de extinción y protección civil. En los días posteriores, el fuego se convirtió en el mayor registrado en la historia de Castilla-La Mancha, con más de 32.000 hectáreas afectadas y decenas de municipios desalojados o confinados.
La evolución del incendio permitió entrar esta semana en fase de estabilización, con contención del avance en sectores sensibles de la Sierra Norte y retorno progresivo de vecinos a algunas localidades. En ese contexto se entiende la retirada de las dotaciones municipales de Guadalajara, después de varios días formando parte de un operativo que ha trabajado sin relevo en una de las mayores emergencias forestales vividas en la provincia.
