El incendio iniciado en La Mierla ha calcinado más de 30.000 hectáreas, destruyendo gran parte de las zonas de pasto habituales en la comarca de la Sierra Norte. Ante esta situación, Tomás Ibáñez, vecino de Armallones, ha propuesto ceder de forma oficial los terrenos de su municipio a los ganaderos damnificados por el fuego. La iniciativa, que ya cuenta con la receptividad del alcalde Antonio Tomico, busca garantizar la supervivencia de los rebaños locales.

Refugio para los animales
Además de compartir las zonas de pastoreo, el proyecto de Armallones incluye la apertura de una nave municipal en desuso para que los animales puedan resguardarse tras alimentarse. Por la orografía y características del entorno, el terreno es idóneo para acoger vacas, caballos, cabras y las tradicionales ovejas. Esta alternativa ha sido valorada de forma muy positiva por la Delegación de Agricultura y ya se ha trasladado a la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG).
Evolución del auxilio ganadero
La cesión de estas tierras supone un paso clave hacia la estabilización del sector primario tras la catástrofe forestal. Durante los momentos más críticos, la Diputación de Guadalajara tuvo que desplegar un envío urgente de 30 toneladas de pienso para alimentar a más de 5.000 animales acorralados por las llamas en la Sierra Norte. El actual ofrecimiento de Armallones permite ahora transicionar desde esa primera asistencia de emergencia hacia un modelo de acogida sostenible mientras se recuperan los montes calcinados.

