La Ruta de Peñas, con cinco participantes este año, y la Cena de Peñas, con la novedad de un karaoke, marcaron la agenda festiva de la tarde del 22 de julio
Desde hace años, la tarde del miércoles de Fiestas está marcada en rojo como una «tarde de peñas» en las Fiestas de Cabanillas, ya que se conjugan dos actividades muy participativas, e imprescindibles en el programa: la Ruta de las Peñas y la Cena de las Peñas.

La Ruta de Peñas
La Ruta de Peñas es una de las actividades más veteranas del programa, y absoluto imprescindible de la «semana grande» cabanillera. Cada año, un puñado de peñas participan en esta ruta en la que una comitiva multicolor va recorriendo, al ritmo de la charanga, distintos locales y casetas de las peñas participantes, donde cada formación invita a unas consumiciones a todas las personas asistentes.
La ruta este año tenía su salida en la Plaza de la Posada, donde los anfitriones eran los peñistas de «La Resaca». Luego se acercó al recinto interpeñas de la calle Valdemoma, para visitar a los jóvenes de «La Movida».
Culminada esta fase, la caravana emprendía camino a la Tapiadilla, cruzando el Ferial. Allí se ubican dos peñas de «maduritos», LaKozz y Kadi 69. Y finalmente, cruzando el Puente de la Juventud y los jardines del Centro Joven, la comitiva se subía hasta la calle San Sebastián para culminar en el Parque Clara Campoamor, donde se ubican «Los Forastereros», una de esas nuevas peñas familiares de padres, madres y peques, que han proliferado en los últimos años.
Tras casi tres horas de «paseo interpeñas», y cumplimentadas todas las formaciones participantes, la caravana peñista se dirigió a la Plaza del Pueblo, donde se procedía a servir la Cena de Peñas de este año.
Cena de peñas 2026
Alrededor de 1.500 raciones de parrillada se sirvieron ya por la noche, a partir de las 22 h., en la Plaza del Pueblo. La plaza se abarrotó de gente para la Cena de Peñas de este año, dejando un magnífico aspecto multicolor en la estancia, y muchas ganas de participar en esta gran cena de hermandad, que este año contó con una novedosa iniciativa, que además no pudo salir mejor: un karaoke sobre el escenario, al que las personas más animosas se animaban a subir para interpretar temas de lo más variado.
Así, las melodiosas voces de los peñistas se intercalaban entre las pancetas, chorizos y pinchos morunos (muy elogiados este año), durante casi dos horas que resultaron muy entretenidas, hasta que la plaza se fue desalojando para que el personal acudiera al primer gran concierto de estas fiestas, que comenzaba en la medianoche en el Recinto Ferial con «Walls».
Además de la ruta y de la cena, cabe reseñar que esta tarde peñista se completó a primera hora de la tarde con otras dos actividades propuestas desde las peñas. La veterana formación Kaldolanos, que se ubica en pleno casco antiguo, en la calle La Vuelta, organizó una participativa «Mojitada», animada por un DJ. Y la peña Adicción organizó por su parte unas actividades con juegos de agua, dirigidos a niños y niñas, que ofreció en el Parque Clara Campoamor.
Una tradición que evoluciona año a año
Liberal de Castilla ya cubrió el mismo día festivo en la edición de 2025, cuando la Ruta de Peñas recorrió cinco formaciones y la Cena de Peñas repartió unas 1.700 raciones de parrillada, con un cierre similar en forma de karaoke improvisado con el equipo de sonido de la plaza. Este año la novedad ha sido llevar ese karaoke al propio escenario como parte del programa, confirmando que la tarde de peñas del miércoles sigue siendo, edición tras edición, uno de los momentos más participativos y con más arraigo vecinal de toda la Semana Grande cabanillera.

