La Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha ha trasladado su apoyo a las familias y municipios afectados por los graves incendios declarados en La Mierla y Selas, en la provincia de Guadalajara. Las llamas en el entorno de La Mierla han calcinado ya más de 26.000 hectáreas y afectan a 33 localidades, mientras que el foco de Selas amenaza directamente el ecosistema del Parque Natural del Alto Tajo. Ante esta situación, la institución ha ofrecido sus recursos a las administraciones públicas para colaborar en la futura recuperación de la comarca.

El avance del fuego no solo destruye un espacio natural de alto valor ecológico, sino que pone en peligro directo el medio de vida y el patrimonio gastronómico de la región. La Academia recuerda que la economía de estos pueblos depende íntimamente de su paisaje para mantener la apicultura, la ganadería extensiva, la caza, la recolección de setas y la elaboración de quesos artesanos y aceites. En su comunicado, la entidad también ha reconocido el esfuerzo de los servicios de extinción, Cuerpos de Seguridad y voluntarios que trabajan para proteger a los vecinos evacuados.
Un motor económico rural bajo amenaza
El impacto de este incendio trasciende la catástrofe ambiental y supone un duro golpe para el desarrollo rural de la comarca. Revisando la hemeroteca de Liberal de Castilla, se puede observar cómo la Sierra Norte y el entorno del Alto Tajo han consolidado durante los últimos años un tejido productivo basado precisamente en el aprovechamiento sostenible de sus recursos. Los archivos del medio documentan cómo la gastronomía tradicional y la profesionalización del sector primario local se habían convertido en una de las herramientas más eficaces contra la despoblación en esta zona de Guadalajara.
La evolución histórica del territorio muestra que el paisaje y la despensa local son inseparables. La estabilización del incendio y la posterior recuperación de estas miles de hectáreas marcarán no solo la regeneración forestal, sino la supervivencia de un legado cultural que ha sostenido la identidad y la economía de estos municipios generación tras generación.
