Este miércoles 22 de julio ha fallecido en Cuenca Isidoro Gómez Cavero a los 63 años, tras una larga batalla de dos años contra un tumor cerebral. Médico de profesión durante más de treinta años, impulsor de la formación política Cuenca Nos Une y presidente del Club Balonmano Ciudad Encantada, Gómez Cavero deja un vacío inmenso en la vida pública de la ciudad. Como muestra de dolor y siguiendo la tradición ante el fallecimiento de un edil del Ayuntamiento, las campanas de la Torre de Mangana doblan a las 12:00 horas de hoy en señal de luto por quien ha sido una pieza clave en la reciente gobernabilidad municipal.
Las reacciones a su pérdida han inundado la capital y la región. El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, ha trasladado el pésame en nombre de todos los grupos del Consistorio, mostrándose profundamente consternado por la marcha de quien consideraba «más que un compañero y amigo, un hermano». A través de sus redes sociales, Dolz le ha dedicado un emotivo mensaje: “Querido Isidoro, qué pena más grande. Te has ido demasiado pronto, con las ganas que tú tenías de seguir dando guerra y luchando por esa Cuenca mejor que tenías en mente”. A estas condolencias institucionales se han sumado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el propio REBI Balonmano Cuenca.

De las consultas médicas a la transformación de Carretería
La trayectoria de Gómez Cavero está profundamente arraigada en el tejido social de Cuenca. Durante décadas, ejerció la medicina atendiendo a miles de pacientes en la sanidad pública, consultas privadas y mutualidades como MUFACE y MUGEJU. Su visión emprendedora le llevó a impulsar proyectos sanitarios históricos en la ciudad, como la Clínica Alameda y la Clínica Magdala.
Esa cercanía continuada con los conquenses fue el motor de su salto a la política en 2019 con Cuenca Nos Une, una agrupación municipalista independiente que irrumpió como tercera fuerza con más de 6.200 votos. En su rol como segundo teniente de alcalde en la coalición con el PSOE, Gómez Cavero abanderó proyectos estratégicos para el urbanismo local, defendiendo la reforma integral de Carretería y la modernización del centro urbano. En paralelo, su gestión deportiva desde 2011 al frente del REBI Cuenca salvó al club en su peor momento, llevándolo a disputar competiciones europeas y logrando subcampeonatos históricos en la Liga ASOBAL y la Copa del Rey.
Una retirada progresiva marcada por el reconocimiento de su ciudad
La hemeroteca reciente documenta cómo la enfermedad forzó a Gómez Cavero a reducir paulatinamente su intensa agenda pública. Tras verse obligado a presentar su dimisión como presidente del club de balonmano a finales del año pasado debido a los agresivos tratamientos oncológicos, intentó reincorporarse a la actividad municipal esta misma primavera tras una compleja cirugía. Sin embargo, el pasado mes de junio tuvo que renunciar definitivamente a su acta de concejal. El Pleno del Ayuntamiento formalizó entonces su salida con un reconocimiento unánime de todos los grupos políticos a su incansable voluntad de diálogo.
La evolución de su figura pública culminó semanas antes de esa retirada definitiva con la concesión del título de Hijo Predilecto de Castilla-La Mancha. Este galardón, que tuvo que recoger su hijo en su nombre por las limitaciones físicas que ya le imponía el tumor, certifica la trascendencia de una carrera poliédrica. Hoy, el sonido inconfundible de las campanas de Mangana no solo despide a un teniente de alcalde, sino al médico, dirigente y vecino que transformó de manera tangible el deporte y la política local de la capital conquense.

