El incendio forestal declarado en el término municipal de Selas mantiene el Nivel 2 de operatividad tras afectar a una superficie estimada de 2.600 hectáreas. La dirección de extinción ha autorizado el regreso a sus hogares de los vecinos de Anchuelas del Campo, aunque las poblaciones de Aragoncillo, Establés, Concha, Torrubia, Tartanedo y Pardos permanecen evacuadas de forma preventiva.
El fuego, que castiga una zona de masa forestal arbolada, se detectó el 21 de julio a las 12:34 horas gracias al aviso telefónico de un particular. Por el momento, la evolución técnica del incendio se mantiene en estado incompleto y la investigación sobre las causas de su inicio quedará pendiente hasta la resolución del expediente definitivo.

Durante los trabajos de extinción han llegado a participar hasta 252 profesionales y 68 medios. Actualmente, las labores sobre el terreno continúan activas con un dispositivo formado por 72 personas y 25 medios, de los cuales 10 son aéreos y 15 terrestres, con el apoyo de 15 efectivos de personal interno.
Archivo y contexto histórico
La hemeroteca de Liberal de Castilla refleja la persistente vulnerabilidad de esta zona de la provincia de Guadalajara frente a los grandes incendios forestales durante la campaña estival. La región transformó por completo sus protocolos de actuación civil tras la tragedia de Riba de Saelices en el verano de 2005, un punto de inflexión que cambió para siempre la política de extinción en Castilla-La Mancha.
Esta evolución histórica en la gestión de emergencias explica la decisión inmediata de decretar el Nivel 2 y ejecutar evacuaciones preventivas en pedanías completas como Tartanedo o Pardos. La estrategia actual, nacida de los aprendizajes del pasado, asume el desalojo temprano de los cascos urbanos colindantes como prioridad absoluta para salvaguardar vidas mientras el dispositivo aéreo y terrestre frena el avance de las llamas.

