El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha confirmado tras la reunión del CECOPI en Tamajón el inicio del retorno de los vecinos evacuados por el incendio forestal de La Mierla. Las familias de Río Frío del Llano, Cardeñosa, Santiuste, Angón y Rebollosa de Jadraque ya cuentan con la autorización oficial para volver a sus domicilios, aunque se mantienen activas el resto de restricciones de movilidad y seguridad en el perímetro.

Optimismo en el operativo de extinción
El jefe del Ejecutivo autonómico ha asegurado que la emergencia se encuentra en una fase de «razonable optimismo», destacando que los efectivos de extinción han logrado posicionarse por delante del avance del fuego. La prioridad absoluta del dispositivo ha sido garantizar la seguridad ciudadana, logrando proteger sin daños materiales cerca de 40 pequeños núcleos urbanos que quedaron expuestos al avance de las llamas en las jornadas previas.
El siniestro, declarado como forestal-arbolado por un vigilante fijo el pasado 16 de julio, mantiene el nivel 2 de alerta y abarca una superficie estimada de 32.000 hectáreas. Actualmente continúan trabajando en la zona 33 medios y 211 personas, lo que refleja una reducción de efectivos tras superar la fase crítica en la que participaron simultáneamente hasta 218 medios y más de un millar de profesionales.
Evolución de la mayor emergencia forestal de la provincia
Tal y como ha documentado la hemeroteca de Liberal de Castilla, el operativo Infocam ha logrado revertir la situación del mayor desastre forestal registrado en Guadalajara durante los últimos años. Durante las primeras horas de la emergencia, el fuego mostró una virulencia inusual que arrasó rápidamente 3.483 hectáreas y forzó los primeros desalojos preventivos en la Sierra Norte ante un avance que amenazaba zonas de alto valor ecológico.liberaldecastilla
En los días más críticos, el perímetro incontrolable de las llamas llegó a superar los 100 kilómetros de longitud, obligando a evacuar a más de 1.200 vecinos de localidades como Alpedroches y confinando a otros seis municipios de la comarca de Atienza. El punto de inflexión llegó al fijar una estrategia de defensa agresiva para blindar las viviendas, apoyada por un despliegue sin precedentes de la Unidad Militar de Emergencias y el auxilio de medios procedentes de otras cinco comunidades autónomas, lo que ha permitido salvar los pueblos y habilitar ahora el regreso escalonado de las familias.

