La evolución del incendio forestal declarado en La Mierla (Guadalajara) ha forzado a la Dirección de la Emergencia a endurecer las medidas de protección civil. Al desalojo inicial de Hiendelaencina, Congostrina y San Andrés de Congosto, se suma ahora la evacuación total de la localidad de Alpedroches. Además, se ha decretado el confinamiento preventivo de los vecinos de Hijes, Miedes de Atienza, Casillas, Bochones, Romanillos de Atienza y Bañuelos de Atienza. El fuego, catalogado como forestal-arbolado y que permanece en Nivel 2 de gravedad, fue detectado originalmente por un vigilante fijo el pasado 16 de julio a las 13:55 horas.

Para garantizar la seguridad de la población y facilitar el despliegue del operativo, se ha procedido al corte de varias vías clave en la comarca: la CM-110 en el tramo de Atienza a Campisábalos, la CM-1001 hacia Congostrina, así como la CM-1005 y la GU-145 que unen Casillas y Bochones. La situación sobre el terreno exige máxima precaución, recordando que esta misma madrugada dos bomberos forestales del INFOCAM precisaron asistencia sanitaria tras sufrir un incidente con una autobomba, aunque afortunadamente se encuentran en buen estado.
El esfuerzo para contener las llamas está requiriendo un volumen de recursos excepcional. En estos momentos operan en la zona 396 personas apoyadas por 91 medios operativos: 28 medios aéreos realizando descargas continuas, 61 medios terrestres y dos unidades de dirección. La envergadura del siniestro queda reflejada en los datos acumulados, ya que desde el inicio del fuego han rotado por la zona un total de 933 profesionales y 193 medios.
Hemeroteca y evolución de las emergencias
La magnitud de este despliegue aéreo y terrestre en la Sierra Norte remite en el archivo de Liberal de Castilla a los grandes incendios históricos que han marcado a la provincia, como el trágico episodio de Riba de Saelices en 2005 o el de Cogolludo en 2014. Sin embargo, el análisis de las decisiones tomadas hoy demuestra una profunda madurez en la doctrina operativa.
La aplicación simultánea de evacuaciones (como en Alpedroches) y confinamientos (como en Hijes o Miedes de Atienza) responde a una táctica moderna de protección civil. Confinar a los vecinos evita desplazamientos por carreteras rodeadas de masa forestal y, al mismo tiempo, los cortes de tráfico en vías secundarias como la CM-110 aseguran que los 61 vehículos terrestres pesados puedan maniobrar sin obstáculos. Esta evolución táctica prioriza anticiparse al comportamiento del fuego para minimizar cualquier riesgo vital, tanto para los habitantes de nuestros pueblos como para los cientos de efectivos que trabajan en primera línea.

