«Es un día triste y de recuerdo. Un día para recordar que los incendios forestales son tremendamente peligrosos. Nos faltan once, pero nunca nos faltarán en el recuerdo». Con estas palabras ha comenzado su intervención la alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, en el homenaje en memoria de los once integrantes del retén de Cogolludo fallecidos el 17 de julio de 2005 en el incendio de La Riba de Saelices, con motivo de su 21 aniversario.
«Fueron personas valientes que decidieron entrar al monte porque creían en todo lo que representa el mundo forestal, en los pinares del Ducado de Medinaceli, y que, por intentar salvarlo, arriesgaron su vida», ha señalado Guarinos. «Nos dejan el recuerdo, el valor que para ellos tenían los pinares de esta maravillosa provincia. Los pinares se han regenerado, pero las vidas humanas no las podremos recuperar».

La alcaldesa ha querido subrayar el sentido de continuidad de este homenaje: «Quiero que este acto, como todos los que hemos realizado a lo largo de los años, sirva de recuerdo para estas once víctimas que nunca olvidaremos porque siempre estarán en nuestra memoria«. Y ha trasladado todo su afecto, cariño y disposición a las familias presentes.
El homenaje, de carácter estrictamente floral y de recogimiento, ha tenido lugar en la glorieta del Retén de Cogolludo, donde vecinos, familiares, compañeros y representantes de los diferentes grupos municipales han depositado flores en memoria de los fallecidos, seguido de un minuto de silencio, en recuerdo de Alberto Cemillán, Jesús Ángel Juberías, Luis Solano, Mercedes Vives, José Ródenas, Pedro Almansilla, Sergio Casado, Manuel Manteca, Marcos Martínez, Jorge César Martínez, y Julio Ramos y los once trabajadores que perdieron la vida el 17 de julio de 2005 mientras combatían las llamas en el Valle de los Milagros, en Santa María del Espino.
El incendio, originado un día antes por una barbacoa mal apagada en la zona de la Cueva de los Casares, en La Riba de Saelices, arrasó más de 13.000 hectáreas de los Pinares del Ducado y del Parque Natural del Alto Tajo, afectando a una docena de municipios de la provincia. Aquella tragedia fue, además, el punto de inflexión que impulsó la creación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), hoy pieza clave en la lucha contra los grandes incendios en toda España.
Con este acto, al que han asistido los miembros del Gobierno municipal y representantes de todos los grupos políticos de la Corporación, el Ayuntamiento de Guadalajara reitera su compromiso con la memoria de las once víctimas, con sus familias y seres queridos, así como con todos los profesionales que, cada verano, arriesgan su vida para proteger nuestros montes.

