Los actos en honor a la Virgen del Carmen en Molina de Aragón han congregado entre el miércoles y el jueves a una nutrida representación de cargos provinciales y nacionales del Partido Popular. Encabezados por el presidente del PP de Guadalajara y senador, Lucas Castillo, los dirigentes políticos se han desplazado al municipio para mostrar su apoyo a una de las citas estivales más significativas de la comarca.
El programa central arrancó la noche del miércoles 15 de julio en la iglesia de San Gil, engalanada para acoger la tradicional Salve Cantada y el Himno de la Virgen ante centenares de fieles. Durante la velada se desarrollaron actos fuertemente arraigados en el municipio, como la bajada del estandarte desde el Ayuntamiento, el canto de la Salve a medianoche y el solemne toque de oración a cargo de la Banda de Cornetas. Este jueves, el foco se ha trasladado a las calles molinesas con la procesión de la Virgen, acompañada de autoridades, devotos y música en un ambiente de cercanía.

Lucas Castillo ha destacado durante la jornada que esta festividad «es una parte esencial de la identidad de Molina de Aragón, el momento en que el pueblo se reencuentra consigo mismo». El senador ha felicitado expresamente a la Cofradía de la Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen, motor principal de la celebración, por preservar una cita que ostenta la declaración de Interés Turístico Regional. La delegación popular estuvo reforzada por el diputado nacional Antonio Román; la senadora Montserrat Rivas; el portavoz en la Diputación, Román García; las diputadas provinciales Concha Casado y Elena Sebastián, y representantes autonómicos y provinciales de Nuevas Generaciones.
El peso histórico de una festividad consolidada
Buceando en la hemeroteca de Liberal de Castilla, el seguimiento continuado de las fiestas del Carmen evidencia cómo esta cita ha evolucionado sin perder su esencia. A lo largo de los años, las crónicas locales documentan el papel incombustible de la Cofradía de la Orden Militar, una de las instituciones más veteranas y representativas del municipio. Los archivos muestran cómo el trabajo metódico de esta agrupación fue determinante para conseguir y mantener la declaración de Interés Turístico Regional, transformando una tradición eminentemente religiosa en un referente cultural.
Este contexto histórico demuestra la capacidad de Molina de Aragón para utilizar su patrimonio inmaterial como punto de encuentro intergeneracional. La presencia constante de líderes políticos e institucionales refleja el reconocimiento a unas tradiciones que trascienden la liturgia para vertebrar la vida social del Señorío de Molina. La integración de los solemnes desfiles históricos con las actuales propuestas gastronómicas y verbenas populares ilustra la trayectoria de unas fiestas que, lejos de estancarse, siguen actuando como el gran reclamo para vecinos y visitantes durante el verano guadalajareño.

