El incendio forestal declarado este mediodía en La Mierla ha calcinado ya unas 1.500 hectáreas y mantiene el Nivel 2 de gravedad operativa. La virulencia de las llamas por la zona arbolada ha obligado al Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) a ordenar la evacuación preventiva del campamento de Umbralejo. Un total de 47 menores han sido trasladados con total seguridad hasta el municipio de Humanes, alejándolos del peligro. Esta medida se suma al desalojo previo de los habitantes de La Mierla y al confinamiento perimetral dictado para Muriel y el embalse de Beleña.
El siniestro, detectado originalmente a las 13:55 horas, afronta ahora una fase técnica compleja con la llegada de la noche. Tras la retirada obligatoria de todos los medios aéreos por la falta de luz, el dispositivo actual sobre el terreno se compone de 185 profesionales y 24 medios terrestres. Estos equipos trabajan de la mano con las unidades de la Unidad Militar de Emergencias (UME), ya activadas y desplegadas en la provincia. A lo largo de toda la jornada, el plan INFOCAM ha llegado a movilizar a un total de 263 personas y 55 medios para tratar de contener el frente.

Anticipación civil en zonas de recreo
Revisando el archivo de Liberal de Castilla sobre la protección civil en la provincia de Guadalajara, el traslado de población infantil durante grandes incendios representa una de las maniobras logísticas más delicadas para los servicios de emergencia. La rápida reubicación del campamento de Umbralejo en las instalaciones de Humanes demuestra la eficacia de los protocolos de anticipación modernos frente a las prácticas del pasado.
A diferencia de las emergencias de hace dos décadas, donde las decisiones de desalojo en zonas de ocio natural se retrasaban hasta que el fuego era una amenaza visual inminente, el modelo actual no asume riesgos con civiles. Esta estrategia preventiva garantiza que los autobuses de evacuación no interfieran en las carreteras con la maquinaria pesada de extinción. Al asegurar a los menores en núcleos urbanos libres de humo, el contingente de 185 efectivos terrestres puede enfocar todo su esfuerzo táctico en el combate nocturno contra las llamas.

