La asociación Hispania Nostra ha incluido al Jardinillo de la Plaza de la Hispanidad de Cuenca, conocido tradicionalmente como el Jardinillo de San Francisco, en su Lista Roja de patrimonio cultural en peligro. Esta decisión responde a la amenaza de modificación que supone el actual proyecto municipal para remodelar la calle de Carretería y sus zonas aledañas. La inclusión busca dar a conocer la situación de este espacio céntrico, advirtiendo sobre el riesgo de alteración esencial de sus valores, y persigue lograr su protección y consolidación definitiva.
El plan del consistorio conquense ha provocado un rechazo significativo en diversos sectores institucionales y sociales de la ciudad. A la oposición mostrada por los grupos políticos municipales se suma la postura contraria de la demarcación en Cuenca del Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha y de la Real Academia Conquense de Artes y Letras (RACAL). La ciudadanía también ha protagonizado una nutrida contestación pública ante la posibilidad de perder la configuración actual de este entorno urbano.

El informe elaborado por Hispania Nostra subraya que el Jardinillo trasciende su simple función de vía pública para consolidarse como un bien con profundos valores patrimoniales. Desde una perspectiva histórica, constituye el último vestigio vivo del urbanismo romántico del siglo XIX en el centro de Cuenca, concebido en su época como un «salón urbano» de influencia francesa e inglesa. A nivel ambiental, el recinto ejerce de conector ecológico y oasis bioclimático dentro de la trama consolidada. Además, el espacio alberga árboles singulares y el monumento de Luis Marco Pérez dedicado a los soldados de la provincia fallecidos en la Guerra de África.
El debate histórico sobre la transformación del ensanche conquense
El archivo histórico de Liberal de Castilla ilustra cómo las distintas propuestas de intervención urbanística en el centro de Cuenca, y muy especialmente en el entorno de Carretería, han generado un intenso debate social durante los últimos años. El posicionamiento de la RACAL emitido el pasado 25 de mayo, que tachaba la actual propuesta de «disparate urbanístico» y de «agresión a la memoria ciudadana», supuso un punto álgido en este conflicto prolongado. La evolución de este proyecto refleja la constante tensión entre los planes de renovación de las infraestructuras municipales y la exigencia ciudadana de preservar los paisajes afectivos de la ciudad.
La entrada del Jardinillo en esta herramienta de participación social, creada por Hispania Nostra en 2007, aporta un respaldo técnico a las reivindicaciones locales. Tras analizar la documentación, el Comité Científico de la asociación ha determinado que existe un riesgo cierto de pérdida patrimonial en esta antesala de la ciudad baja. De este modo, la entidad reconoce formalmente que el recinto botánico actúa como un espacio de amortiguamiento vital para el Conjunto Histórico, declarado Bien de Interés Cultural, y consolida su estatus como un monumento histórico inmaterial en el imaginario de los conquenses.

